Paula Echevarría da la cara por Sara Carbonero, de nuevo, tras la publicación de las últimas fotos: "No sé qué me da más vergüenza"
Paula Echevarría sale a afear la conducta de los medios de comunicación por el seguimiento a Sara Carbonero en medio del duelo por la muerte de su madre, hace dos semanas
Paula Echevarría y el 'zasca' a la prensa en defensa de Sara Carbonero en medio del duelo por la muerte de su madre
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Han pasado dos semanas desde que despertásemos con la noticia de la muerte de Sara Carbonero. Un tiempo en el que la presentadora ha guardado silencio y se ha mantenido discreta. En el que, apenas, ha compartido algo de música y ha rescatado un 'post', de hace años, para manifestarse a través de la pantalla de las redes sociales. Y, sin embargo, no para de colocarse en el centro de la actualidad y de los titulares. Ella, se mantiene estoica, aunque la procesión vaya por dentro.
En medio de esta situación, a Carbonero le ha salido una defensora férrea. Una de esas amigas que no una, sino dos veces, ha alzado la voz ante las informaciones circundantes a uno de los rostros más célebres y que mayor interés despiertan entre el público. Nos referimos a Paula Echevarría, quien ya manifestó que no le parecía normal el seguimiento que se le había hecho a las puertas de la iglesia donde se iba a despedir a su madre, en Corral de Almoguer.
Este fin de semana, la comunicadora celebraba una misa funeral en su honor. Un acto al que llegaba acompañada de su pareja, Jota Cabrera. Allí estaban esperando las cámaras para captarles. Y, de entre las numerosas noticias que se han dado sobre el tema, Echevarría ha comentado en el Instagram de un medio, en el 'post' referente a esto, para afear lo que se está haciendo desde la prensa con una Sara que no es capaz de ocultar su dolor ni debajo de las gafas de sol.
"No sé qué me da más vergüenza, que se haga noticia de algo así (por segunda vez) o leer comentarios como los que estoy leyendo", es el mensaje que ha dejado la actriz, rotunda ante esta práctica y con un componente fuerte de empatía hacia Sara, quien, se refleja en su rostro, no está atravesando por sus mejores momentos. Normal después de haber perdido a ese referente esencial en la vida.
El primer tirón de orejas
Como decíamos, Paula ya había alzado la voz hace dos semanas. Y era muy dura con quienes estaban allí cubriendo ese camino que Carbonero tuvo que hacer para entrar en el templo donde se iba a despedir a Goyi Arévalo. "Entiendo que sé de una noticia, entiendo que se cubra la noticia de alguna forma... ¿Pero de verdad es necesario tener que mostrar tanto?", era lo primero que esgrimía alguien que sabe muy bien lo que es estar bajo el ojo del escrutinio público.
Lanzaba una segunda cuestión al universo digital: "¿Grabar durante 900 largos metros a personas que están rotas de dolor despidiendo a un ser humano?". Y remataba con un "me parece inhumano" con el que no dejaba lugar a la duda de su postura. De esa que, seguirá defendiendo públicamente.
La música como bálsamo
Para la manchega, la música siempre ha sido una constante. Un clavo al que agarrarse y manifestar lo que sale de su corazón. Es más, la pasada semana, lo primero que hacía era compartir, también a través de ese método que hace desaparecer el contenido en 24 horas, un vídeo de Dani Fernández cantando 'Si no te hubieras ido', versionando el tema de Antonio Solís. "Te extraño más que nunca y no sé qué hacer / Despierto y te recuerdo al amanecer / Espera otro día por vivir sin ti / El espejo nunca miente, me veo tan diferente / Me haces falta tú". Así comienza esa pieza con la que desliza su estado emocional. Recurriendo a esa música que siempre ha tenido una importancia capital en sus redes y, por supuesto, en su vida.
Además, rescataba una publicación del día de la madre de hace unos años para dejarla fijada en su 'feed'. Para que quedase a la vista de todo el mundo nada más entrase en ese perfil donde acumula más de tres millones y medio de seguidores. Un 'post', con su madre ya luchando contra la enfermedad, en el que nos enseñaba la importancia de una coma bien puesta. "Te quiero, guerrera. Te quiero guerrera", eran las palabras que se podían leer en esa publicación. Toda una declaración de intenciones, sin decir más de lo que pretendía.