El mayor arrepentimiento de Paz Padilla como madre: "Nunca me lo ha reprochado pero..."
Paz Padilla ha recordado también a su hermano Luis durante su entrevista en 'Fiesta', que falleció hace aproximadamente un año
Paz Padilla en redes sociales
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Paz Padilla se ha mostrado más vulnerable que nunca. La humorista gaditana ha visitado el plató de 'Fiesta', programa de Telecinco, para promocionar su última película - 'Cuerpos locos' - aunque lo sentimental acabó posicionándose por encima de lo laboral. La presentadora Emma García no podía evitar mencionar la gran sonrisa que tenía Paz a pesar de encontrarse en medio de un señalado día: "Estamos en una fecha especial, pero estás con esa sonrisa y ese brillo. Supongo que el primer aniversario de la muerte de tu hermano es un momento delicado", apuntaba la conductora de 'Fiesta'.
Su hermano Luis, conocido como 'El Trompeta', hacía que Padilla se soltara como nunca y enseñase su lado más honesto: "Dejo que las emociones me atraviese y no quiero poner resistencia ni tiempo a nada, eso de 'ya debería dejar de llorar' o 'ya deberías estar bien' hace mucho daño. Lloro todos los días, cuando no lloro por mi hermano, lloro por mi madre o mi padre...".
la mejor experiencia junto a luis
No podía dejar de pensar en él y por ello seguía narrando sus aventuras con su querido hermano: "Nos llevábamos dos años, me fui con él a Nepal y ha sido una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, estar esas 24 horas con él esos días... Le llamaba siempre y sé que estaba cerca de mí". A través de sus redes sociales recordaba el día del aniversario cómo se siente tras la pérdida, esa que tiene tan presente: "Hay días en los que todavía te busco, en el aire, en el mar, en las risas que se escapan sin querer, y juro que a veces te siento tan cerca que casi puedo oírte decir mi nombre como antes".
Sin evitar la emoción quiso contar que estos hechos no dejarán de llegar a estas alturas: "Sé que no me deja. Me tengo que acostumbrar a que estamos entrando en esa época en la que se empiezan a ir los seres queridos o los amigos. Hay que aprender a navegar con las ausencias. Las emociones son necesarias porque son adaptativas, yo he hablado mucho de la muerte con mi hermano, hay que hablar de ella y normalizarla y tenerla siempre presente. Normalizar la muerte te hace disfrutar de la vida". Aunque dentro de la tristeza ha encontrado una razón para sobrevivir, el reciente compromiso de su hija Anna con uno de sus amigos de toda la vida.
la 'cara b' de la maternidad
"Yo he hecho mucho para que Anna se casara, yo quería. Al novio de mi hija le mandaba vídeos de zapatitos de bebés. Sí, yo decía 'voy a acosar a mi yerno'. Es que mi hija es muy formal, no es como yo que me casé ya embarazada", explicaba Paz sobre ese compromiso que le saca una sonrisa con nada más que pensar en él. "Quiero ser abuela, pero ella quiere bodorrio antes, así que ahora estoy más cerca. Si se casa, ya luego voy para la segunda parte. Digo lo de ser abuela, pero lo importante, Emma, es lo bonito que es ver a tu hija feliz".
Porque la felicidad se valora más cuando ha costado alcanzarla y eso Paz lo sabe muy bien: "Verás, a Anna no ha sido fácil criarla porque la he criado sola, porque su padre se fue de cooperante y he estado sola en el barco. Además era artista, vivía con tres maletas hechas y pasaba poco tiempo con ella. Cuando cumplió 18 años me di cuenta de que me he perdido mucha parte de su vida". Ella admite que esa ausencia en el desarrollo de su querida Anna ha sido uno de sus mayores arrepentimientos: "Nunca me lo ha reprochado pero tuvo una época triste, cuando su padre se fue y yo estaba siempre trabajando se volvió introvertida, me decían sus profesoras 'no juega con niños, está ahí sentada en un banco del colegio'. Y durante muchos años me he sentido culpable. En esta profesión tienes que aprovechar, no puedes decir que no... He trabajado muchísimo, como una tonta, y durante muchos años me he sentido culpable".