María Castro agoniza sobre la pérdida de su bebé lejos de su familia: "Me fui al hospital apretando mucho las piernas pensado que podía hacer algo"
La actriz ha compartido una dura imagen de hace seis años momentos previos a la que es a día de hoy una de sus peores pesadillas
María Castro
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Hace una semana María Castro compartía cómo había sido su viaje con la heparina, esa medicina anticoagulante que le ha ayudado a tener a sus bebés. Aunque antes de descubrir que necesitaba este fármaco para concebir atravesó por un duro enlace de interrupciones del embarazo que todavía le persiguen.
A través de sus redes sociales compartía un vídeo de su pareja junto a Maia, su hija mayor, acompañada de una cruda imagen que hace que se emocione seis años después de haberla tomado". "Hoy hace exactamente 6 años de esta foto… foto en la que le mandaba un beso a mi hija Maia desde Bilbao… mientras me rompía en silencio por dentro… mis ojitos me delatan...", arrancaba diciendo.
"El dolor arrastró mi sueño"
Con un extenso párrafo explica que en ese momento "estaba de gira con la obra 'Juntos' y embarazada de lo que sería su bebé arcoíris (tras una pérdida ya tres meses antes)". Una historia que no hizo nada más que empezar.
"Un bebé arcoíris que nunca llegó a ser tal… Me desperté a las 7 de la mañana, de una pesadilla terrible… trataban de violarme y no podía hacer nada por impedirlo… y al despertar me di cuenta de que la pesadilla volvía a repetirse en la vida real, con una hemorragia tremenda en aquellas sábanas de hotel. Quizá el dolor de los entuertos en la vida real, arrastró mi sueño a semejante pesadilla".
Sola y en medio de la noche de Bilbao acudió a urgencias intentando evitar lo inevitable. "Me fui al hospital en silencio, y apretando mucho las piernas… pensado que podía hacer algo por retener mi dolor y el desenlace final, pero otra vez, y ya en urgencias, sola… me tuve q volver a enfrentar al 'no hay latido'". Tras la trágica noticia estuvo "esperando dos horas mientras asimilaba que la vida les volvía a golpear". Fue entonces cuando llamó a José Manuel Villalba, su pareja "que ajeno a todo dormía con Maia en Baiona", para hacerle partícipe de la situación.
un dolor enmascarado
Aunque no pudo detenerse. Esa misma tarde tenía que seguir trabajando y para ello ocultó su gran dolor en un día que no olvida. "Por la tarde la función en un teatro lleno me esperaba, y la vida del payaso es así… por fuera y hacia el público una cosa y por dentro a saber qué… Gracias José y familia por estar al otro lado siempre… Y gracias a mi compi @soyinessanchez , la única con la que quise o pude compartir mi dolor, y que supo abrazarme en silencio tal y como necesitaba".
Aunque si algo había que sacar de esta experiencia fue una importante lección sobre su cuerpo: "Esta segunda vez nos puso en alerta… pero no fue hasta el tercer “no hay latido”, cuando nos pusimos a investigar inmunológicamente, qué es lo que estaba pasando. Ojalá haberlo hecho antes. Claro que entonces no sería exactamente Maia y Emma… y sería pepito y Juanita".
"En fin… supongo q todo pasa por algo y hoy tengo la familia soñada… pero no puedo dejar de sentir una punzada, en estos días claves de nuestra historia. Os abrazo muy fuerte a todos los que estáis en el proceso, a veces duro, de formar una familia. Y q ti @jose_manuel_villalba te beso dándote la gracias, por no tirar la toalla en la búsqueda, a mi lado".