Las lágrimas del padre de Adrián Rodríguez tras la recaída de su hijo: "Le he tenido que meter en el maletero de un coche..."
Adrián Rodríguez ('Los Serrano', 'Física o Química') sigue luchando contra sus fantasmas internos y ahora ha sido su padre el que se ha pronunciado al respecto
Adrián Rodríguez en 'Y ahora Sonsoles'
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Muchos le conocen por sus papeles en 'Los Serrano' o 'Física o química', aunque ahora se ha convertido en portada de la información por su recaída. Hablamos de Adrián Rodríguez, que hace tan solo unos días, el 10 de noviembre, emitía un comunicado en el que explicaba que "seguía en el proceso de recuperarse y estaba aprendiendo a curarse de la enfermedad". Esta condición viene por el bucle de alcohol, sustancias tóxicas y constante fiesta; una adicción que le ha llevado a un largo proceso de desintoxicación.
Ahora ha sido su padre, Antonio Rodríguez, el que ha querido tratar este tema. Lo ha hecho en 'Y ahora Sonsoles', sentado en un sillón azul y no en el habitual sofá blanco de entrevistas. Sonsoles Ónega quería saber cómo se encuentra el entorno del actor tras las declaraciones que preocupaban a sus fans sobre una recaída.
el origen del problema
"Es un campeón", decía entre lágrimas el padre en el plató. "Son ya muchas recaídas, no es la primera. No te acostumbras, por supuestísimo, pero son cinco centros en los que lleva ya ingresado", explicaba el padre del actor frente a la periodista. "Son muchos años de adicciones, muchos desengaños, muchas malas influencias, etc. Entonces esperas que se recupere, pero a la vez no lo esperas. Quizás, en este caso, yo no he tirado la toalla y quiero seguir confiando en él, y cuando te pide ayuda, pues tienes que estar". Antonio apuntaba al origen del problema, esa fama temprana que ahora está mostrando las graves consecuencias: "Creo que se hizo mayor muy pronto; con 11 añitos, la tele, la fama… se hizo mayor muy pronto, y eso le hizo estar en ciertos sitios también muy pronto".
Adrián Rodríguez en 'Y ahora Sonsoles'
Aunque la verdad es que ese precio tan alto no merecía la pena pagarlo, ya que la realidad llegaba después: "Yo he tenido muchas conversaciones con él y a él la fama no le gustaba, no la quería. Cuando era joven y salía en estas revistas, yo le firmaba los autógrafos a las chicas porque él no quería la fama; nunca le gustó, le agobiaba. Al estar viviendo él en Madrid y nosotros en Barcelona, no teníamos suficiente contacto con él para saber qué estaba haciendo, y él tenía ya 18 años. Le he tenido que meter en el maletero de un coche, meterle en un hotel, verle depravado… Yo no quiero echar nada sobre él; yo quería expresar el sentimiento de muchos padres, que a veces da la impresión de que no estamos, y sí estamos".
Lo peor era que le llegaba la información por parte de otras personas, aunque él siempre estuvo ahí para lo necesario: "Yo me doy cuenta por su representante, que nos llamaba y nos daba toques de atención, y nos decía que le habían visto un poco raro, que tenía un casting y no se había presentado, que iba a las grabaciones raro. Y vas viendo como que pasa algo. Hablamos con él y nos reconoce que sale mucho. Nos ponemos en contacto con un centro y empezó en los centros con 22 o 23 años. Su madre y yo estábamos separados y él nos contaba a cada uno una cosa, pero nosotros teníamos buena relación y nos enterábamos".
el efecto en la familia
Antonio explica que tuvo que poner distancia entre lo que le estaba pasando a su hijo porque sino iba a acabar absorto por la situación: "Es dolorosísimo, pero tienes que hacerlo, porque si no, te arrastra. Yo llevo un año y medio sin verle en persona porque me estaba arrastrando a mí. Yo rehíce mi vida, tengo una pareja, una hija, y tienes que parar; porque si no, te arrastra a la desesperación, a la impotencia, porque no sabía ni dónde meterle, no tenía armas y me quedé bloqueado. Su madre también se tuvo que proteger, porque él se refugiaba mucho en ella y ella quería darle una y otra oportunidad".
Pero, ¿cómo se vive en casa una situación así? "Un padre no la vive porque, primero, te culpabilizas pensando que algo hemos hecho mal por el entorno. Pero yo soy un camarero que trabaja en una cafetería, su madre era limpiadora y su hermana una estudiante. Se ha criado en un ambiente que nunca había visto eso. Al final, es la noche, la fama, el salir… una cosa te lleva a la otra y te dejas llevar. Cuando entras en el bucle, ya no sales. Yo he tenido miles de conversaciones con él y se pone a llorar… No vives porque siempre estás pendiente de un teléfono, esperando que te llamen para decirte que lo han encontrado, porque él ha estado ingresado en varias ocasiones y en una de ellas con un infarto. Siempre tienes esa angustia de que, en algún momento, le va a pasar algo".