Janet Jackson y el acuerdo matrimonial de los 200 millones: ¿mito o realidad?

La norteamericana habría pactado su boda y el posterior divorcio, entrando en la ecuación el nacimiento de su hijo Eissa, que duplicaría la cantidad pactada con el multimillonario Wissam Al Mana

Instagram: @JanetJackson

Janet Jackson

Redacción digital

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El mundo de las celebrities está plagado de historias fascinantes y muy pocas son tan intrigantes como la del presunto y multimillonario divorcio de Janet Jackson. Una historia que forma ya parte del imaginario colectivo de la cultura pop en forma de un relato que combina el glamur de Hollywood, la excentricidad de los exageradamente ricos y una astucia financiera que dejaría a cualquiera con la boca abierta. Esta narrativa, que se ha contado una y otra vez de mil maneras distintas, parece el guion de una gran película: con un matrimonio sobre la mesa que incluiría las dos cláusulas secretas de un acuerdo prenupcial que, una vez cumplidas, culminarían en una separación perfectamente orquestada para asegurar una fortuna a una de las dos partes. Pero, ¿qué hay de cierto en este relato y qué es forma parte de la ficción?

Esta historia, que lleva circulando desde hace años a través de internet, pone a Janet Jackson en el centro de atención. La legendaria cantante (y hermana del rey del pop) se casó en secreto en 2012 con el multimillonario qatarí Wissam Al Mana. La pareja, que parecía vivir su amor lejos de los focos, habría firmado un acuerdo prematrimonial con unas condiciones extraordinarias. Según esta leyenda urbana, el contrato contenía dos cláusulas significativas: la primera estipulaba que Janet recibiría una cantidad de 100 millones de dólares si el matrimonio llegaba a durar, al menos, cinco años; la segunda, aún más sorprendente, prometía otros 100 millones de dólares si la artista daba a luz a un heredero varón.

Con 50 años, en 2016, Janet se quedó embarazada, y en enero de 2017, la cantante dio a luz a su primer hijo: Eissa Al Mana. En ese preciso momento, las dos supuestas cláusulas se habrían cumplido. así que una vez el matrimonio había superado la barrera de los cinco años y ella había dado a luz a un hijo, la cantante solicitó el divorcio, citando "diferencias culturales" como motivo de la separación. El resultado para ella habría sido una liquidación de 200 millones de dólares, el monto exacto estipulado por ese acuerdo prenupcial que sigue considerándose como una estrategia maestra para la cantante.

Sin embargo, al examinar esta historia más de cerca, la línea entre la realidad y la ficción se difumina un poco ya que, aunque la cronología principal es correcta, lo cierto es que tenemos que hacer una pausa y diferenciar entre los hechos reales y los rumores. La existencia de las dos cláusulas específicas en el acuerdo prenupcial -una por los cinco años de matrimonio y la otra por el nacimiento de un hijo- nunca ha sido confirmada por ninguna fuente oficial, ya que no existen registros públicos ni declaraciones de los abogados de ninguna de las dos partes que corroboren la veracidad de estos términos. La información proviene exclusivamente de fuentes cercanas al mundo de entretenimiento, que a menudo citan las típicas fuentes anónimas o cercanas a la pareja, que no deja de ser un recurso habitual para historias de tipo sensacionalista.

De la misma manera, el supuesto pago de 200 millones de dólares como resultado del divorcio tampoco ha sido verificado. La cifra es una especulación directa basada en la existencia de esas cláusulas y, dado que las cláusulas son un mero rumor, el monto de la liquidación también lo sería. De todas formas, los términos de su acuerdo de divorcio, al igual que los de su matrimonio, siempre se han mantenido en la más estricta privacidad, por lo que actualmente nadie puede verificar esta historia.

Al final, esta historia de Janet Jackson y su acuerdo matrimonial de los 200 millones de dólares es un recordatorio de se construyen las leyendas urbanas en la era de la información. Partiendo de una base formada por hechos reales (el matrimonio, el nacimiento de su hijo y la separación), tan solo es cuestión de añadir algunos jugosos detalles para que la historia se convierta en un relato personal lleno de astucia y estrategia. Ahora conoces las dos versiones de los hechos para que puedas formar tu opinión: tú que crees, ¿es un mito o una realidad?

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