El implacable alegato de Lizzo durante su impresionante proceso de cambio físico: "Me estoy rompiendo el culo entrenando tres veces por semana"

La artista estadounidense está inmersa en un intensivo entrenamiento para superar la obesidad y se defiende de los que la atacan por consumir medicamentos para adelgazar como Ozempic

Instagram: @LizzoBeeating

Lizzo

Redacción digital

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Melissa Viviane Jefferson, a la que todos conocemos como Lizzo, está acaparando todos los focos mediáticos debido a la evidente transformación física a la que se está sometiendo y que está documentado y compartiendo con sus seguidores a través de las redes sociales. Todo este proceso, como cualquier exposición pública, no está exento de las más diversas opiniones, que se han rendido a los rumores sobre la artista y el uso de medicamentos específicos para adelgazar -sí, el famoso Ozempic-. Sin embargo, ella no está dispuesta aceptar los ataques gratuitos y se ha dispuesto a acallar todas esas voces de un plumazo.

De esta manera, Lizzo ha sido muy contundente en su última publicación de Instagram, en la que sido muy clara a la hora de atribuir su cambio físico a un riguroso compromiso con su bienestar, que va más allá de la mera estética. El proceso de la cantante se remonta a meses de trabajo intensivo en el gimnasio y así lo ha querido demostrar con una foto del antes y eñ después, que acompañan a sus palabras:

"Me estoy rompiendo el culo entrenando 3 veces por semana", aclara la artista, que ha especificado en qué consiste el programa de entrenamiento al completo: "Sauna y cardio a diario, añadiendo proteína animal a mi dieta, contratando a un chef que me ayuda a preparar las comidas y a hacer un seguimiento de lo que meto en mi cuerpo para conseguir un déficit de calorías", añade con disconformidad para encararse a aquellos que dudan de su fuerza de voluntad.

Y es que, más allá del ejercicio, la dieta está jugando un papel crucial en el nuevo día a día de Lizzo, que también ha eliminado por completo de su dieta las bebidas azucaradas, los refrescos y las patatas fritas. Su transformación, por lo tanto, se debe al considerable esfuerzo que está realizando y con el que también ha reducido el consumo de alcohol: "He dejado de beber durante mucho tiempo... (¡aunque a veces lo hago porque me lo he ganado!)", reconoce con alegría debido a unos resultados que saltan a la vista en esta foto comparativa.

La rutina de Lizzo también integra actividades recreativas que fomentan el movimiento y el bienestar, como jugar al pickleball -que combina elementos del tenis, el pádel, el bádminton y el tenis de mesa-, hacer senderismo, caminar por la playa, bailar y mantenerse bien hidratada. La artista también reconocer someterse a tratamientos corporales holísticos que incluyen maderoterapia y masajes linfáticos, además de destacar el gran trabajo que Flávia Lanini -la persona que la está ayudando en todo este proceso- está realizando con ella. La combinación de todos estos métodos son la clave de su deliberada pérdida de peso, donde medicamentos como Ozempic no tienen cabida.

Aunque Lizzo admite haberlo probado durante un muy breve periodo de tiempo, decidió que no era un método para ella, asegurando que desea ser completamente transparente en este proceso que comenzó en 2023 y con el que busca transformar su cuerpo de una manera gradual y saludable. De echo, ha sido a principios de este mismo año cuando la estadounidense reconoce haber alcanzado su "meta de liberación de peso", un término acuñado por ella misma para enfatizar un enfoque holístico para su salud. No ha dejado de compartir su evolución en sus perfiles de redes sociales que evidencian una visible reducción en su índice de masa corporal y grasa.

De esta manera tan tajante, Lizzo ha respondido a las críticas reafirmando que su objetivo no es encajar en estereotipos de belleza delgada, sino transformar su cuerpo para que se alinee con la mejor versión de sí misma. Ha dejado claro que su enfoque es la neutralidad corporal, priorizando su salud mental y física, y no la obsesión con los números de la balanza o las dietas extremas. Ya lo ha manifestado claro en varias ocasiones: "Mi cuerpo no es asunto de nadie, excepto de mí, de mi médico, de mi entrenador y de mi hombre".

Con este discurso de transformación, Lizzo atestigua su dedicación y autenticidad a pesar de los desafíos que implica y las burlas a las que tiene que someterse a diario. Ella se mantiene firme en sus metas, inspirando a otros a través de la transparencia y su propio enfoque de bienestar integral. Su mensaje es claro, siendo el trabajo duro, la constancia y el amor propio los verdaderos artífices de un cambio duradero. ¡Sigue así, Lizzo, lo estás haciendo fenomenal!