La extraña forma de cobrar al cliente en un restaurante que se ha viralizado: "Me lo voy a tatuar"

La cliente ha compartido su peculiar experiencia y el trato recibido en este establecimiento tras recibir la cuenta
La extraña forma de cobrar al cliente en un restaurante que se ha viralizado: "Me lo voy a tatuar

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Si de algo podemos presumir en España, es de ser un país en el que se puede disfrutar de algunos de los mejores bares y restaurantes del mundo. La gastronomía y la cultura de tapas con la que contamos, se han convertido en grandes atractivos turísticos para muchas zonas de nuestro país.

Pero, además de grandes platos, los clientes pueden llevarse alguna que otra sorpresa que vaya más allá de lo meramente gastronómico. En este sentido, en algunas ocasiones, las cuentas que entregan los establecimientos una vez que el servicio ha concluido puede incluir alguna de estas sorpresas.

Es lo que le ocurrió a un cliente de un restaurante de Benavente, que publicó en sus redes sociales el servicio que incluyeron en su cuenta y que no esperaba tener que pagar antes de sentarse a comer. En este sentido, el establecimiento cobró un 'servicio de terraza' en cuatro ocasiones. Este servicio se refería a las veces que los cameros iban a la mesa a atender al cliente. Cada vez que el trabajador se acercaba a una de las mesas, el consumidor tenía que pagar 20 céntimos. En esta ocasión fueron cuatro veces, por lo tanto, ochenta céntimos. Además, el establecimiento también cobró a este cliente un euro por el uso de cubiertos.

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"A nosotros nos ocurrió algo curioso hace unos días en Benavente. Cada vez que venía el camero a la mesa de la terraza a traer algo nos cobraban 20 céntimos. El colmo fue el euro que nos cobró por poner unos cubiertos para cortar una tosta que habíamos pedido", explicaba Blas Galey Hermoso, el cliente que pagó la cuenta, a través de su cuenta de Twitter.

Otras cuentas virales de otros restaurantes

Paz Álvarez, periodista asturiana, compartía con sus seguidores su factura en un bar ubicado en la Gran Vía de Madrid, la zona más céntrica de la capital. “Pincho de tortilla en la barra de La Primera. No pido pan, lo ponen y lo cobran, 2,30 euros”, explicaba en un mensaje de Twitter. Y es que en la hoja puede leerse bien el desglose: un café solo por 2,80; un pincho de tortilla, 4,50 euros; la caña a 4,50 y el pan a 2,30. No obstante, el detalle que llamaba la atención era que algunos cargos no había manera de evitarlos.



“Le digo a la camarera que no he pedido pan, y me dice que el pan es obligatorio. Esto ya me parece que pasa de castaño oscuro #elpanesobligatorio me lo voy a tatuar”, explicaba en el mensaje en redes sociales. En sólo unos días la publicación ya ha alcanzado casi 5.000 Me Gustas, además, de ser compartida por más de 2.000 usuarios indignados con la política del establecimiento.

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