“Entré en depresión”: la traumática infancia de Leire Martínez que nunca antes se había atrevido a contar
Leire Martínez se ha sincerado sobre su complicada infancia y adolescencia y nos ayuda a entender mejor su dolor tras la salida de La Oreja de Van Gogh
La complicada infancia y adolescencia de Leire Martínez
Madrid - Publicado el
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Leire Martínez ha sorprendido a todos al dar un paso adelante tras su salida de La Oreja de Van Gogh. Nunca antes habíamos podido ver una entrevista tan intensa y con tantos detalles sobre su vida privada que hasta ahora había mantenido en absoluto secreto. Y es que siempre se ha mostrado muy hermética a la hora de hablar sobre ella misma más allá de la música y ahora hemos podido comprender mejor el porqué gracias a este primer capítulo de ‘Me quedo conmigo’.
La artista ha decidido contar sus vivencias de la mano de la psicóloga Andrea Vicente en este programa especial de Mediaset y hemos descubierto que no ha tenido una vida nada sencilla. Sus padres se separaron cuando tenía tan solo 5 años y desde entonces nunca volvió a ser la misma, ejerciendo un papel de mujer cuando era una niña que le ha dejado marcada de por vida. Y todo ha empezado por no saber poner límites desde que era pequeña y en todos los aspectos de su vida: familia, parejas y trabajo.
La complicada vida de Leire Martínez que le ha hecho llenarse de miedos
“Elijo muy bien a quién le muestro quién soy, me protejo bastante de cara a la galería. He permitido que no se me tratara todo lo bien que se me tenía que tratar”, ha explicado Leire Martínez en el primer capítulo de ‘Me quedo conmigo’. “Con mi madre y mi padre que eran esos referentes y con mis parejas me ha costado poner límites. Optaba por sufrir en silencio”, ha añadido, recordando la triste separación de sus padres que le obligó a vivir a caballo entre una casa y otra sin ningún tipo de orden y en días sueltos y aleatorios.
“El que sale del hogar es mi padre. Era una custodia esquizofrénica”, ha expresado, recordando que nunca le explicaron el motivo de aquella separación. “Siempre me quedó muy claro que la que quería dar el paso era mi madre y mi padre no. Crecí con una sensación de que mi padre era una persona débil a la que había que proteger. Adopté un rol con mi padre casi de mamá, de cuidadora, cuando no me correspondía”, ha continuado explicando, con mucho dolor al recordarlo. Y es que desde entonces sus padres nunca han vuelto a tener relación y, si en alguna ocasión tuvieron que verse en el mismo lugar, saltaban chispas. “Prefiero que no estén juntos porque sé que sufren, sobre todo mi madre, y no me compensa ni me aporta nada”, ha expresado la artista.
La depresión en la que cayó Leire y la salvación que encontró gracias a otra familia
Leire Martínez ha confesado que no tiene ningún tipo de relación con su padre porque llegó un momento en el que dejó de reconocerle y se distanció. Algo que sucedió cuando tenía tan solo 17 años y tuvo que irse de casa, cayendo en una depresión que recuerda con mucho dolor. “La gente de mi alrededor me decía: ‘no puedes continuar ahí’. Perdí peso, entré en depresión, no le ponía nombre a eso que me estaba pasando”, ha recordado. Incluso llegó a acudir a los servicios sociales para encontrar una solución al ser todavía menor de edad. Y le ayudaron encontrándole un trabajo para cuidar a unos trillizos que acababa de tener una familia en su barrio. “Aquellos hijos y aquella familia me dieron vida. Los niños me daban tanto amor sin que yo se lo pidiera, me abrazaban y me besaban a diario, me hacían sentir la persona más importante y eso fue el comienzo de mi curación. Estoy tan agradecida… Sin ellos saberlo, han sido claves en mi vida, en mi recuperación, en devolverme muchas alegrías, devolverme esa sensación de: ‘tú mereces que te quieran’. Porque yo a ellos nunca les pedí nada y me lo dieron todo”, ha dicho entre lágrimas. Y es que con tan solo 13 años sus padres le obligaron a elegir con quién de los dos se quería quedar, sin acudir al juzgado para cambiar la custodia, algo que le marcó para siempre. “Sufrí mucho, no comprendía, mi cerebro no era capaz de entender, ¿pero qué he hecho? Si me habéis obligado vosotros a esto. Me ha costado mucho perdonar porque ambos lo han negado durante años”, ha relatado.