La dura confesión de Leire sobre su caída en la depresión: "No he sabido protegerme y cuidarme"

Leire Martínez explica, con detalle, ese proceso de depresión en el que se vio sumida hace años y de la que aún quedan coletazos

Mtmad

Leire Martínez se sincera sobre su proceso de depresión cuando se marchó de casa

Redacción digital

Publicado el

2 min lectura

La entrevista en Mtmad, servida en cuatro capítulos de algo menos de media hora de duración cada uno, están ayudándonos a completar todo el puzle de esos traumas y fantasmas del pasado que, de vez en cuando, reaparecen en la vida de Leire Martínez. Al morbo añadido de esa salida de La Oreja de Van Gogh, de la que nos enterábamos vía comunicado que ella no firmaba, se suman todas las aristas de una infancia y una adolescencia marcadas por las turbulencias familiares. De ellas habla, sin tapujos, en este reportaje que arroja mucha luz para conocerla

Leire se marchó de casa después de la segunda de las separaciones de su padre. Es sobre ello que habla en la segunda de esas cuatro entregas en estos términos. "A mí ya me pilla adulta, entre comillas. Fui partícipe en cierto grado de decisiones que tomó mi padre en ese momento y que cargué como propias. Un poco con esa cosa de la fidelidad a él. Llegó un momento en el que me di cuenta de que no podía hacerme cargo de algo que no me correspondía, porque me estaba pasando factura a todos los niveles. Perdí mucho peso, comencé un proceso de depresión que, evidentemente, en un principio no se le puso nombre y que se le puso una vez que me fui de casa y empecé a tratarme".

sinceridad en un momento complicado

La cantante deja claro que no fue fácil debatirse entre las dicotomías del panorama. "Él era mi padre, pero su pareja era la persona que había estado cuidando de mí esos año. Entonces, mi lealtad se vio comprometida en el sentido de que, moralmente, me costaba mucho conciliar pues que a esa persona se le pudiera estar haciendo daño y yo considerar que no era justa", cuenta, antes de dar unas pinceladas que nos hacen comprender, mejor si cabe, sus sentimientos: "Puedo aceptar que a todos nos puede pasar. Que la relación, aunque para mí pareciera que era buena, podría no estar funcionando, te has vuelto a enamorar... Pero no entendía la falta de honestidad y la falta de hacerse cargo de lo que estaba pasando. A mi alrededor todo el mundo lo veía y todo el mundo me decía: 'Tienes que salir de ahí'. Yo decía: '¿Dónde voy a ir?'. Llegó un momento que, al final, el enfrentamiento entre él y yo era continuo. Y el desgasta de la relación entre nosotros, era terrible".

Mediaset

La complicada infancia y adolescencia de Leire Martínez

Con pesar reconoce que, en ese momento, ir a vivir con su madre no era una opción viable: "La relación estaba resentida. A ella le parecía que, el que nos fuéramos a vivir juntas, podría resentir aún más la relación y no se veía capacitada para acogerme en su casa. Es verdad que ella, en aquel momento, me acompañó, me ayudó a buscar piso... Estuvo ahí, pero es verdad que a mí me hubiese gustado que estuviera de otra manera".

Ese es el momento en el que ahonda en cómo fue ponerse en manos de los especialistas para tratar de poner remedio a todo lo que se le removía por dentro. "Siempre hago un paralelismo con 'La guerra de las Galaxias'. Cuando hablan de pasarse al lado oscuro. Yo me pasé al lado oscuro, pero oscuro, oscuro. Leire era un agujero negro que se llevaba todo por delante. La verdad es que di con un médico de cabecera que, conmigo, fue increíble". 

así de duro se hablaba

"En seguida me ofreció lo que podía, me hizo un volante para el psiquiatra, para que me medicaran, y otro para el psicólogo para empezar una terapia más allá de la medicación, que puede paliar el síntoma, pero no soluciona lo que sientes más allá", añade una Leire que se pronuncia de manera rotunda sobre cómo se hablaba de mal en esos momentos tan bajos: "Muy dura. Me sentía muy poco orgullosa de mí. Era muy dura, muy dura, muy dura conmigo. Terriblemente dura. Interiormente me decía: 'Eres unas hipócrita. Porque lo que criticas en los demás, lo haces tú mejor que nadie'".

Y, ¿a día de hoy? "Sigue habiendo una voz crítica. Sobre todo, en lo referente a ser madre. En lo que tiene que ver también con tratarme con el respeto que me merezco a mí misma. Siento que, a veces, no me he dado el lugar. No he sabido defenderme o no he sabido protegerme y cuidarme", dice de manera dura sobre todo ese proceso y cuánto le sigue lastrando a día de hoy.