El desgarrador testimonio de María Pombo sobre el miedo a volar tras dar a luz de nuevo: "Agonía en el cuerpo"
La creadora de contenido ha expresado su deseo por ser más como sus hermanas y así disfrutar del placer de volar
María Pombo en redes sociales
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María Pombo se vuelve a enfrentar a uno de sus grandes miedos, subirse a un avión para cruzar el charco. La creadora de contenido regresa a uno de sus destinos favoritos, ese que podría convertirse en su lugar de residencia, Miami. Con esto sus miedos crecían, ya que ella siempre ha mostrado su pánico a subir a las aeronaves.
No es la primera vez en estas semanas que María muestra su vulnerabilidad, ya que hace unos días nos dejaba ver alguna lagrimilla tras verse las caras con otro de sus miedos: las resonancias magnéticas. A través de una historia de Instagram nos traía ese nuevo reto viajero, que ahora se veía intensificada al haber sido madre de nuevo.
"Mi cabeza lo vive en alerta"
Pombo tiene un deseo de cara al futuro: "Os juro que me encantaría ser como mis hermanas y que me encantase viajar y coger vuelos. O sea, a mi hermana Marta le apasiona estar en un avión", explicaba en sus redes. Porque además del miedo arraigado a su ser desde hace años se suma el factor de la maternidad: "Yo a medida que los niños se hacen mayores y encima ahora está Mariana en la ecuación os juro que lo paso peor. Estoy con una agonía en el cuerpo que hay veces que digo, '¿Me compensa?'. Me encantaría como hacer así, arrancarme esta sensación y tirarla. Qué horror, qué dolor de pecho. En fin, cuando esté ahí se me pasa, ¿no]?"
Ella tiene claro que este miedo va más allá de la mera fobia que produce viajar, por lo que escribía encima de ese vídeo las siguientes palabras: "No sé deciros exactamente lo que me genera esta sensación porque no es miedo a volar como tal, tampoco es que disfrute del vuelo, pero miedo solo no es". La influencer "cree que es más un cúmulo de muchas cosas, que también se potencia cuando viaja junto a su marido Pablo" porque "la sensación de responsabilidad se multiplica por 1000". "Y aunque luego todo sale bien, mi cabeza lo vive en alerta desde los días antes. Sé la suerte que tengo de poder hacerlo, pero hay una parte de mí que se agobia mucho antes de salir", concluye.
su miedo al médico
"Chicos, no sabéis qué bien la resonancia magnética", empezaba narrando María el otro día en sus redes sociales. "Yo creo que ya me he quitado el trauma. Es que la última vez que me hice una antes de estar embarazada, eh, estuve 40 minutos ahí que no movía ni porque a mí me dicen, 'No te muevas.' Y es que no me muevo, pero estoy todos los 40 minutos pensando. Entonces estoy pensando más en 'no te muevas' que en otra cosa". Volviendo a ese recuerdo que le dejó mal sabor de boca narraba: "Bueno, el caso es que cuando terminó la resonancia me dijeron, 'Algo no ha funcionado, hay que volver a repetirlo'". Ella comenzó a comerse la cabeza pensando que "habían visto algo y por ello se le caían lágrimas y terminó llorando". En esta ocasión ha conseguido mantenerse durante 19 minutos estática, logrando superar ese miedo y "quitándose el trauma".