El conmovedor mensaje de las amigas de Belén Domínguez: "No es el tiempo que se vive, sino la huella que se deja"

Marta Barroso y Lucía Pombo recuerdan a Belén Domínguez en el primer aniversario de su muerte

Instagram

Un año sin Belén Domínguez, la joven que puso buena cara al cáncer

Redacción digital

Publicado el

2 min lectura

El tiempo pasa tan deprisa como que hace un año que perdimos a Belén Domínguez, aquella joven que luchó contra un cáncer que se le llevaba por delante en abril de 2025, pero solo en cuerpo. Porque su espíritu, tal y como ha quedado demostrado en las redes sociales este fin de semana, está más presente que nunca. Hablamos de ese 'post' compartido en los 'feeds' de Marta Barroso y Lucía Pombo.

"Un año. 365 días sin ti. Bueno, sin ti físicamente, porque contigo estamos todos los días. Lu te lleva siempre encima. Y nunca mejor dicho. Porque ese bebé que nacerá en unos meses, Lola Belén, ha sido obra y gracia de tus enchufes en el cielo. Ella lo tiene clarísimo. Y Marta también, que te lleva a su manera, como siempre", comienza escribiendo y dando esa clave de cómo la mayor de las Pombo va a rendirle un bonito homenaje

Marta, que es quien ha dado forma a estas líneas, continúa echando mano de los recuerdos creados y compartidos: "Parece que fue ayer cuando íbamos al hospital a verte, a contarte, a escucharte, a reírnos, a cogerte la mano, aunque no sintieras las nuestras, a llenarnos de tu sonrisa y de tu fuerza para enfrentar la enfermedad. Lu te hablaba directa, sin filtros, mientras te acariciaba el pelo. Marta, con sus locuras, conseguía hacerte reír".

También traía al presente esas lecciones aprendidas y lo que pensaba la gente: "Mucha gente no lo entendía. '¿No salís destrozadas del hospital?'. Todo lo contrario. Salíamos con una sonrisa, con un chute de energía que creaba adicción, deseando que llegara la siguiente visita. La 717, nuestro punto de encuentro, encerraba tantas emociones que, a pesar del dolor, era un regalo estar allí. Nos cambió mucho, aprendimos de ti. Hicimos familia con la tuya y Emi se convirtió para siempre en un amigo. Como Vicen".

"Aquella habitación también fue refugio para enfermeras y auxiliares que, cuando tenían algún problema, iban a contártelo y se sentaban en esa silla —que, por cierto, habíais “mangado”— mientras sus lágrimas se mezclaban con tus consejos", se puede leer en unas líneas plagadas de carga emocional. "¡Cuánto bien hiciste! A quienes tuvimos la suerte de conocerte y a quienes lo hicieron virtualmente. Gracias. Por tanto. Y por hacernos sentir parte, aunque fuera un poco, de tus amigas, las auténticas, las de toda la vida, las que tanto nos cuidaron en Sevilla cuando dejaste a España sin luz", continúa en ese cabalgar por unas palabras que salen de lo más hondo de su corazón.

Barroso no contiene su emoción alrededor de una figura de la que, además, en su día se despidieron públicamente Alaska y Mario Vaquerizo: "Decía tu cuñada Sita que nada habla mejor de una persona que los amigos que tiene. Poco más que añadir. Y no por nosotras, evidentemente, que al fin y al cabo somos dos intrusas que se metieron en tu vida los dos últimos años. Dos intrusas que te adoran, eso sí". Y encara la recta final de su texto: "Cuando el viernes Chivi acabó el funeral y puso tu canción, Huracán, nos emocionamos mucho. Pero no hace falta que se cumpla un año de tu llegada al cielo para emocionarnos. Te fuiste demasiado joven. Pero no es el tiempo que se vive, sino la huella que se deja. Y la tuya es infinita. Te queremos".