Así fueron los últimos días de vida Verónica Echegui para Álex García: "Iba más allá del amor"
Álex García se convirtió en uno más de la familia, porque lo es, en esos turnos en el hospital para acompañar a Verónica Echegui hasta el momento de su muerte
Álex García y cómo vivió los últimos días de Verónica Echegui antes de su muerte
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Han pasado unos 10 días desde que la muerte de Verónica Echegui nos sorprendiera. Cayó como un jarro de agua fría en la opinión pública y los medios de comunicación porque, fiel a esa intimidad que siempre salvaguardó con mimo, fue capaz de conseguir que no trascendiera. El cáncer le había llevado a esa situación de hospitalización durante, aproximadamente, el último mes de su vida, y tan solo su familia y su círculo más cercano sabían tanto del diagnóstico como de esas semanas que supusieron el remate de su vida. Entre ellos, por supuesto, Álex García.
Porque sí, es cierto que, en 2023, decidieron tomar caminos separados como pareja romántica. Pero no menos que, a pesar de ello, mantuvieron una relación muy especial hasta el final. Tanto como para que, desde su entorno hayan asegurado que, lo que había entre ellos, "iba más allá del amor". O para que estos mismos, tal y como se recoge en 'Jaleos del Corazón', el actor jamás se hubiese terminado de ir del todo de esa casa en la sierra madrileña que compartían. Alejados de los focos y buscando siempre una tranquilidad y una paz que fue con las que se marchó cuando tan solo tenía 42 años.
Álex García, roto de dolor tras la muerte de Verónica Echegui
La incondicionalidad
Durante esas semanas en las que Echegui estuvo hospitalizada en el 12 de Octubre, García fue uno más dentro de los turnos que estableció la familia para no dejarla sola. Una demostración de ese "más allá del amor" del que hablábamos. No soltó de la mano a aquella mujer con la que había compartido tanto. Se mantuvo a su lado hasta que su corazón dejó de latir y, con esa marcha, se fue un pedazo de la vida de Álex. Los últimos días de Vero, como la llamaba su entorno más íntimo, los pasó entre las paredes de un hospital y los paseos a casa para descansar... y vuelta a empezar. La incondicionalidad demostrada.
Las imágenes de este, deshecho a las puertas del tanatorio, hablaban de ello. A pesar de que trató de evitar ser captado por la prensa, fue inevitable. Unas fotos de esas que son capaces de traspasar las emociones y los sentimientos. Aunque no tanto como esa carta que publicaba en 'El País' el pasado fin de semana y en el que se vacía, por completo, a nivel emocional.
Álex García y Verónica Echegui en los Premios Goya en 2022
Despedida pública
Porque, a pesar de ese carácter introspectivo y de lo poco que le gusta estar en el foco, se abría en ese texto extenso que terminaba con una reflexión, de la propia Echegui, sobre la muerte, antes de contestarle lo roto que le ha dejado: “Una vez en Katmandú, en el Ganges, me dijiste que no entendías por qué sufríamos tanto en los funerales en España. Por qué no celebrar la vida de la persona, más que lamentarla. Mis ojos han llorado, Vero, han llorado mucho en los últimos días... y también mis pies han bailado sin pensar, y te he visto sumergirte en este océano inmenso que ahora tengo enfrente, este trocito de océano en el que bañamos a Roberto Pérez Toledo mientras sobrevolábamos la película que nos fundió para siempre. Te he visto volar libre y feliz como tantas veces habíamos hablado... y bailar libre al fin”.
Firmado como Alejandro García, esta carta termina: “Tu partida me ha recordado millones de momentos... entre ellos aquel día en Rumanía. A la mañana siguiente preguntamos qué significaba ‘fara fricka’. Sin miedo, significaba. Y así seguiré tu hermoso legado, Vero. Sin miedo, descalzo y con Amor”.