Ana Milán descubre el arte de estar a solas: "El resultado fue espectacular"

Ella se atreve a tener una conversación interna en la que ha debatido sobre qué cosas son las que le aportan fortaleza

ZUMAPRESS.com / Cordon Press

Ana Milán, 2022

Redacción digital

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Ana Milán ha encontrado en la soledad su fortaleza, un lugar en el que reflexionar y perdonar aquellas cosas del pasado que una vez atormentaron su mente. Hay una elegancia intrínseca en saber retirarse a tiempo, no solo de una fiesta o de una relación, sino del ruido del mundo. Ana parece haber descifrado el código de barras de una felicidad que no depende de la validación externa. En su reciente conversación con 'ELLE', a propósito de su libro 'Bailando lo quitao', la actriz no solo repasa su trayectoria, sino que ofrece una clase magistral sobre la soberanía emocional.

Para muchos, la palabra "soledad" suena a habitación vacía y eco en las paredes. Para Ana Milán, suena a libertad. Durante la entrevista, la actriz es tajante al diferenciar la soledad impuesta de la elegida. "Me llevo muy bien conmigo misma", confiesa, dejando claro que su hogar es un santuario y no una celda.

la fortaleza en la soledad

Esta postura es casi revolucionaria en una sociedad que etiqueta a las mujeres solteras de cierta edad como "solitarias" con una connotación negativa. Milán le da la vuelta a la tortilla: para ella, la soledad es el espacio necesario para que el pensamiento florezca. Es en esos momentos de silencio donde ha aprendido a no huir de sus propios fantasmas, sino a invitarlos a tomar un café. "Es la única manera que he encontrado de saber de qué estoy hecha. Durante un tiempo me aterraba; ahora me inquieta no tenerla. Si me la quitan, me da un ataque. Eso sí, hay que vigilar no aislarse. Me he puesto una norma: salir a socializar al menos una noche a la semana".

En un mundo de notificaciones constantes y redes sociales que nos obligan a estar "presentes" para otros las 24 horas, el discurso de Ana Milán actúa como un bálsamo. Nos recuerda que el aburrimiento y el silencio son herramientas creativas. Su relación con la soledad es, en última instancia, un acto de amor propio. No se trata de rechazar al mundo, Ana es conocida por su calidez y su círculo social, sino de no tener miedo a que el mundo se detenga un momento. Como ella misma deja entrever, la mayor aventura no es viajar a la otra punta del planeta, sino ser capaz de quedarse a solas en el salón de casa y disfrutar de la compañía. "Más que con alguien, fue conmigo misma. O, mejor dicho, fue callarme. Dejar de hablarme todo el tiempo y aprender a escucharme en silencio. El resultado fue espectacular. El silencio, bien usado, es una herramienta potentísima".

una mirada desde la reflexión

Su mirada a la juventud es desde la "ternura", manteniendo su esencia y sin corregir aquellos aspectos que parecían "contaminados", evitando cambiar las siguientes partes: "La más emocional. La que parece frágil. Durante mucho tiempo la escondí, porque pensaba que podía dar miedo. Incluso a hombres a los que les gustan las mujeres con carácter les asusta cuando ven se quiebran un poco. A mí también me pasaba. Con los años he descubierto una emancipación maravillosa. El tiempo te quita colágeno, sí, pero te otorga libertad. Sólo faltaba que, además de arrugarte, te hiciera más esclava".

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