Los trucos para congelar tu marisco esta Navidad y que no pierda propiedades ni sabor

No todo el marisco se congela de la misma manera y cometer un error de este tipo puede arruinar el sabor o las propiedades del mismo
Los trucos para congelar tu marisco esta Navidad y que no pierda propiedades ni sabor

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Se acercan las Navidades y el marisco es uno de los productos más deseados en las mesas españolas, por eso son muchos los que quieren ahorrar comprando ahora las centollas, nécoras o almejas, congelarlas para consumirlas en Nochebuena o Navidad.

Desde las más caras como el bogavante, carabineros, langosta (cuando se aproximan estas fechas su precio se incrementa y el kilo de langosta puede subir hasta los 100 euros en algunos mercados); los de un precio medio como las gambas, langostinos o centollos (su precio estos días puede oscilar entre los 20 o 40 euros el kilo dependiendo si son mariscos frescos o congelados). En el caso de las gambas y langostinos también dependerá de si es gamba roja del Mediterráneo que suele estar en torno a los 40 euros el kilo o si es gamba blanca que es más abundante y su precio ronda los 25 / 30 euros el kilo.

El consejo del pescadero o vendedor nos va a ser de gran ayuda. Siempre nos podrá indicar si el marisco es fresco o congelado hasta cuándo es mejor consumirlo. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos aconseja que si vamos a comprar marisco tengamos en cuenta algunos aspectos vitales.

Por ejemplo, si se vende vivo, el animal debe reaccionar al aplicarle unos golpecitos porque si está muerto presentará articulaciones oscuras, las patas se caen y produce mal olor. Las antenas deben estar tiesas y los ojos brillantes. No debemos querer los animales con patas rotas o sueltas, porque les entrará agua al cocerlos. Si, por el contrario, el marisco está cocido tiene un peso superior al que nos puede parecer por su aspecto. Si vamos a comprar gambas, cigalas o carabineros debemos fijarnos que la cabeza, el abdomen y la cola están firmemente unidos entre sí.

Por todo esto, el momento de la compra es realmente importante. Uno de los instantes vitales del producto. Pero si hemos comprado el marisco para congelarlo en casa, también es muy relevante conocer qué clases se pueden congelar y cuáles no. Por eso, desde CADENA 100 hemos querido facilitaros este proceso. ¿Se puede hacer con todas las especies? ¿Cuál es la mejor forma para que no pierda propiedades o sabor?

Los trucos para congelar tu marisco esta Navidad y que no pierda propiedades ni sabor



El camarón se congela vivo

Marta Rey, la gerente del Mercado de Abastos de Santiago de Compostela explicaba a COPE que el marisco que mejor se congela es el camarón. "Puede estar congelado durante meses sin problemas, no pierde propiedades". Lo que sí es importante es meterlo a congelar vivo. Si lo cocemos antes de meterlo en el congelador el problema es que después va a ser más complicado de pelar y pierde su textura.

Las centollas y las nécoras, mejor cocidas

Han empezado a llegar ya a las pescaderías las primeras nécoras de la temporada. Se venten a unos 20 euros en kilo y por eso son muchos los que las compran ahora para tomar en Nochebuena o Nochevieja. En este caso lo mejor es cocer la pieza y empapar un trapo con el agua de la cocción. "La envolvemos y la metemos en una bolsa para congelar", explica Rey.

Lo ideal sería envasar al vacío si contamos con un sistema adecuado para hacerlo. Lo mismo podemos aplicar a las nécoras, pero es importante que no lo hagamos con demasiada antelación. Este tipo de marisco no debería estar congelado más de un mes o un mes y medio. "Lo ideal sería comprar a principios de diciembre si queremos comerlo en Navidades", remarca.

Vieiras y volandeiras congelan bien, el percebe no

La vieira está ahora en veda, pero sí hay volandeiras en el mercado. En ambos casos son especies que se pueden congelar sin problemas y sin perder propiedades. El percebe, sin embargo, no debemos congelarlo nunca. Pierde su sabor y textura. A pesar de que sube mucho de precio conforme se acercan las Navidades es un producto que necesariamente debemos degustar fresco.

En el caso de las almejas, los mejillones y los berberechos sí pueden congelarse, pero la diferencia con el producto fresco es notable. En este caso se congelan crudos y se cocinan una vez descongelados.



CADENA 100