El presentador que rechazó 'First Dates', que acabaron ofreciendo a Carlos Sobera: "Para mí no es haber perdido un tren"

La primera opción para presentar 'First Dates' dijo que no y, ahora, se sincera sobre cómo ve, con el tiempo, aquella decisión que tomó

Cuatro

Carlos Sobera presenta 'First Dates' gracias al rechazo de este otro famoso presentador

Redacción digital

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No nos imaginamos la cantidad de historias que encierran los proyectos televisivos. Cómo, detrás de un programa y de la cara visible del mismo, puede que haya habido otra opción como primera, pero que no ha llegado a materializarse. Y ese es el caso de 'First Dates'. Un formato con éxito de audiencia y que, el próximo mes de abril, cumplirá diez años de emisión. Todos ellos con un Carlos Sobera a los mandos al que le llegó la oferta de rebote.

Bueno, cuando decimos de rebote, nos referimos a que, desde la productora, se le ofreció el puesto a otro rostro muy conocido de la pequeña pantalla que, sin embargo, optó por declinar la oferta. Este no es otro que un Jaime Cantizano que, ahora, en una entrevista con el portal web 'Informalia', se ha sincerado para sacar a la luz que, el primero en el que pensaron, fue en él. 

¿Qué fue lo que pasó entonces? "Después de mi etapa en Antena 3, empecé a hacer un morning show en una emisora de radio y, de pronto, Warner, -productora de 'First Dates'- me ofreció presentar un programa que ahora todos conocéis", es lo que ha explicado, con mucha serenidad, el de Jerez de la Frontera. "Como tampoco lo vi muy claro... Seguí apostando por la radio", apostilla quien, cuando menos, demuestra no ser ningún visionario.

El proyecto que sí aceptó

Reconoce haberlo comentado con el agraciado en el que recayó la responsabilidad y el trabajo, aunque añade que no lo ve como una oportunidad perdida, porque trazó el camino por el que, en ese momento, creyó que tenía que tenía que transitar. "Alguna que otra vez le he dicho a Carlos Sobera: ‘Oye, estabilidad tienes’. Para mí no es haber perdido un tren, sino que es haber tomado un camino, porque soy fundamentalmente cabezota", se sincera Jaime sobre lo que pudo ser y, por su decisión, terminó siendo de otra manera.

Años más tarde, se le presentó una oportunidad similar y, en aquella ocasión, tuvo menos dudas. Tantas menos, que terminó aceptando: "¿Cómo iba a rechazar las mañanas de Televisión Española? También era una especie de prueba personal. Después de tanto tiempo sin hacer televisión, quería saber cómo de engrasada estaba mi maquinaria, y con satisfacción tengo que decirte que estaba bien engrasada".

Y s esinceraba sobre el reto que se marcó al aceptar este trabajo: "Yo, que siempre había trabajado en la empresa privada, acepté ese reto con una idea: intentar que el mayor número de espectadores, de contribuyentes, se sintieran representados, y esa fue mi posición. No puedo llegar y, por mi manera de entender cómo debo presentar un programa, dar una patada a unos o rechazar a otros".