Dejar de fumar, mejor en pareja

Tan difícil como ponerse de acuerdo; tan motivador como hacerlo en equipo. Las relaciones son para complementarse, sumar y que nos haga mejores
Tabaco

 

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Si llevas un tiempo planteando con tu pareja dejar de fumar, pero ninguno de los dos da el paso, ¡felicidades! Este artículo ha llegado hasta ti para que seas tú el que tome la iniciativa. 

Lo primero que debes hacer es querer de verdad cortar con los cigarrillos de una vez para siempre; cuando lo tengas claro, te recomendamos que leas Es fácil dejar de fumar si sabes cómo, un libro que, lejos de contener la fórmula mágica para abandonar este hábito tan perjudicial –y caro-, aporta una perspectiva nueva para recapacitar y descubrir los aspectos del tabaco que, debido a la adicción, no vemos, los cuales pueden ser la razón que nos impulse a dejarlo. 

Cuando termines el libro, lo normal es que quieras acabar con el humo definitivamente y, además, te veas capaz de ello así que, adoptando esta postura, debes regalárselo a tu pareja. Si esta no quiere dejarlo, no puedes obligarla, es una decisión que hay que tomar por uno mismo y no para contentar a nadie, porque acabaremos fumando a escondidas y sintiéndonos culpables

Pues bien, si todo va como debe y, tras acabar el libro, tu pareja se ve fuerte y con ganas de desterrar este vicio, ya habréis superado el tramo más duro, que no es otro que abandonar el mito de que “nos gusta fumar”, o de que “si no fumamos, nos estamos perdiendo algo placentero”, además de coincidir en cuál es el mejor momento para ponerse manos a la obra. 
Así pues, cuando uno tenga un momento de debilidad, el otro lo animará recordándole las múltiples razones que os han llevado a querer dejarlo. 

Además, por cada semana o mes que tachéis en el calendario y, con el dinero que os estaréis ahorrando, os podréis dar caprichos: Un concierto – sin tener que fumar a escondidas y pudiendo disfrutar de cada canción sin tener prisa por que acabe-, una cena donde saboreéis mejor cada bocado con vuestros sentidos despejados; un largo viaje en avión donde las horas no sean un obstáculo para ese mono que antes os acompañaba a todas partes... Bueno, quizá para esto último haga falta algo más que ahorrar unos mesecillos; no volemos tan alto antes de tiempo. 

pareja

 

Lo más importante es convencerse de que, dejando de fumar, estamos ganando y no haciendo un sacrificio, al igual que es crucial desterrar mitos como que acabar con el tabaco provoca un aumento de peso. Lo que engorda es comer más, hábito que, si dejas de fumar convencido y no como suplicio, no te va a pedir el cuerpo. 

Asimismo, si estás pensando en: “¿Para qué dejarlo si puedo reducirlo?”, “Ya lo he intentado varias veces sin éxito” o “mi pareja no va a querer”, ten en cuenta que quien escribe esto solo ha conseguido dejarlo definitivamente, de raíz, sin esfuerzo, sin parches ni pastillas, gracias a la visión que ofrece el libro, a la cual habría que sumarle el apoyo de esa persona. 

También es importante que, si en el camino, alguno de los dos tiene una recaída, bajo ningún concepto hay que mentir ni machacar al otro. Haréis borrón en el calendario y, la próxima vez, os esforzaréis más para no tirar vuestro propósito por la borda a la primera de cambio. 

¡Créetelo, ponle ganas e involucra a tu mejor aliado!