Cuida a tu pareja: tres citas necesarias

Escapar de la rutina no siempre pasa por gastar dinero ni ser original a cada momento
pareja atardecer

 

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El principio de una relación... Aquellos maravillosos meses en los que todo fluye y cada instante es especial en sí mismo. Da igual que el escenario para una cita sea el mismo bar de siempre con sus bravas congeladas y su vino peleón, el viejo banco de tu manzana, o tu portal. Estás a gusto, tienes curiosidad y ganas viscerales de ver a esa persona, de conocerla y confirmar que todo va cuadrando, que la compatibilidad es un hecho, y que hasta esas bravas gelatinosas saben mejor si él/ella te acompaña. 

Sin embargo, con el paso del tiempo, parece que los planes se agotan y las buenas ideas tocan techo. La rutina en pareja no tiene por qué ser mala y, con frecuencia, escuchamos aquello de “aprender a disfrutar de las pequeñas cosas” pero, ¿cómo conseguir darle vidilla a la relación sin autoexigirnos más de la cuenta?
Pues bien, tres citas pueden ser una buena forma de mimar a tu pareja como se merece sin descuidarte a ti mismo ni tus obligaciones diarias en el intento. La clave estriba en ser constante con esos momentos, por mucho trajín o cansancio que llevemos encima. 
 


La primera de ellas es la más fácil, y consiste en mandar un whatsapp o llamar a tu pareja una vez al día, como mínimo. Si estás pensando que eso ya lo haces siempre, ten en cuenta que no es suficiente con el texto de “Buenos días” ni de “Buenas noches”; esos ya tienen su propia fórmula: Saludo + nombre cariñoso -si todo está bien- + beso/abrazo y/o emoticono. 

Nos referimos a un mensaje algo más elaborado, mostrando interés por su trabajo, por esa preocupación que intuimos o que ya ha compartido con nosotros; la salud de aquel familiar que tiene a los suyos preocupados, o simplemente una nota de voz cariñosa con algo de enjundia. 

La segunda cita sí es una cita al uso, tiene carácter semanal y consiste en hacer un plan los dos solos. Sin niños, sin móviles que distraigan constantemente, y sin teletrabajo. Se trata de algo tan básico como compartir un tiempo juntos. Si vives en pareja, no vale con cenar; tendrás que salir al cine, pasear, o basta con sentaros un rato en ese viejo banco de tu manzana que sigue estando donde lo dejasteis en las primeras citas. 

La tercera y última cita debe ser un poco más elaborada, por ello se recomienda planearla una vez al año; algo tan placentero y necesario como viajar en pareja. 
No nos compliquemos antes de tiempo... Viajar abarca desde ponerse en modo “el último superviviente” e irse de acampada, hasta embarcarse en un crucero o recorrer el continente, pasando por pedir prestada la segunda casa de algún amigo o familiar. Se trata de hacer las maletas y escaparse, al menos, un fin de semana de los   casi cincuenta que tiene el año. 

En definitiva... Tan solo tres citas. Tres planes especiales que pueden integrarse en lo cotidiano y, con algo de esfuerzo, lo cotidiano puede ser sencillamente genial.