¿Firmarías este contrato con tus hijos?

Para tener orden y responsabilidad en casa, parece ser que hace falta algo más que buenos propósitos y algún que otro toque de atención de vez en cuando
¿Firmarías este contrato con tus hijos?

Si las familias fuesen perfectas, no serían tan divertidas

Redacción CADENA 100

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Nadie dijo que las relaciones padres-hijos fuesen fáciles. Cuando son pequeños, los niños tardan en asimilar valores como el orden, la limpieza y la responsabilidad en todo lo que tiene que ver con el cuidado de la casa.
Es por ello que se publican, cada vez con más frecuencia, libros de autoayuda dirigidos a los padres, para que la tarea de educar tenga unas bases en las que apoyarse, y así, la comunicación sea mejor y, en definitiva, la convivencia más agradable.

Sin embargo, nunca nos hubiésemos imaginado que pudiese existir un contrato legal entre padres e hijos, pero al parecer, ya es una realidad:
Unos expertos en unidades familiares han desarrollado un documento que, tal y como aseguran, “hará las delicias de los progenitores amantes del orden y la responsabilidad”.
 

¿Firmarías este contrato con tus hijos?

¿Contrato legal doméstico?

Este acuerdo por escrito se aplica a niños entre 7 a 17 años y, entre sus pautas, incluye la restricción del móvil en algunos horarios, y el consumo de verduras y frutas de forma obligatoria, entre otras responsabilidades.

Además, el contrato establece una hora para irse a dormir en el caso de los más pequeños, así como para los baños o el cepillado de dientes.

En el caso de los adolescentes, se tratan aspectos como la práctica de deporte o salir de fiesta, aunque todo apunta a que el contrato barre más para el lado paterno, y los hijos tienen que limitarse a obedecer. Eso ya nos suena más, ¿no?

Aunque parezca una broma, o digno de un capítulo de Black Mirror, quizá sí haya padres que estés dispuestos a firmar este contrato, pero nosotros, por el momento, preferimos lo de “toda la vida”, que no es más que el respeto, la comunicación y, cuando sea necesario, pedir perdón una y mil veces si hace falta.

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