Irene Rosales se rompe al hablar de su madre: “Me he sentido muy egoísta”

La madre de Irene Rosales murió hace unos meses y ella se siente culpable de no haberla cuidado como debería
Irene Rosales se arrepiente de no haber dejado que su madre viviera más su vida antes de morir

Irene Rosales se abre en canal en la escalera de las emociones de 'Viva la vida'

  • Mediaset

Redactora CADENA 100

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Esta semana en ‘Viva la vida’ le ha tocado subirse a la escalera de las emociones a Irene Rosales, y no ha sido nada fácil para ella ya que la muerte de su madre está todavía muy reciente y no ha tenido tiempo de asimilarla. Eso, unido al confinamiento y a la enfermedad de su padre, ha conseguido emocionarla por completo y hemos conocido a una Irene nueva, cercana y que se ha abierto con los espectadores y con Emma García con muchísima sinceridad.

Aunque no todo ha sido malo ya que también ha hablado sobre su amor por Kiko Rivera y sus hijas, Ana y Carlota, y de todos los momentos buenos que han vivido juntos. Aunque eso no quita que tenga la sensación de que ha vivido todo muy deprisa y que al ser tan joven ha dejado atrás muchas cosas y sueños que le hubiera gustado cumplir pero que al ser madre se han paralizado.

La culpa de Irene Rosales que no se perdona

El pasado mes de febrero Irene Rosales vivió uno de los episodios más duros de su vida, la muerte de su madre, que llevaba unos meses luchando contra el cáncer. Esto es algo que la colaboradora de ‘Viva la vida’ todavía no se ha perdonado, ya que ha explicado que no le llevó a tiempo al hospital cuando se encontraba mal y que meses después ya era demasiado tarde. “Damos por hecho que las personas nos van a durar toda la vida”, ha dicho.

El padre de Irene Rosales tiene un tumor cerebral y es ella quien le cuida tras la muerte de su madre

Irene Rosales junto a su padre el día del entierro de su madreCORDON PRESS

Pero realmente de lo que más se arrepiente es de no haber permitido que su madre disfrutara más de la vida, una vida que se truncó cuando su padre hace casi 20 años se cayó trabajando y esto le provocó un tumor cerebral. “Me acostumbré a que mi madre cuidaba de mi padre, me siento culpable por no haber hecho que mi madre hubiese disfrutado de su vida también. Me he sentido muy egoísta, pensamos que siempre la vamos a tener ahí y cuando se va, te cambia todo”.

El recuerdo de Irene a su madre

“Se ha ido la primera figura de la familia, mi pilar. Siempre hay que cuidarlo y yo lo he tenido ahí, me ha ayudado en todo pero yo no le he dado lo que se merecía. Le he cargado con todo, no se ha quejado pero si yo le hubiese dado esa vidilla, le hubiese venido muy bien”, ha explicado. Y también ha recordado cómo su madre decía que quería curarse para vivir la vida. “Nos olvidamos de que esa madre necesita una vida. Ella quería disfrutar de sus nietos, de sus amistades, de su vida pero siempre se negaba a salir porque se sentía responsable de estar junto a mi padre”, ha explicado.

Irene Rosales se despide de su madre con estas difíciles palabras: Te debo la vida mamá

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Kiko Rivera, el amor de la vida de Irene Rosales

En esta escalera también ha querido darle el lugar que se merece a su marido y padre de sus dos hijas, Kiko Rivera. Aunque hayan tenido sus más y sus menos y él haya mentido en algunas ocasiones, están hechos el uno para el otro y saben complementarse a la perfección. “El amor es algo muy importante, no soy cariñosa de demostrarlo pero sí necesito cariño. No muestro lo cariñosa que soy por vergüenza. Quiero abrazar a alguien pero no lo hago, me creo un papel de arisca pero el amor es fundamental en mi vida”, ha explicado.

Llevo 6 años con mi pareja y no me planteo mi vida sin él. Mi relación está más que pasada por todo tipo de situaciones. Kiko está muy pendiente de mí, es muy cariñoso, a veces hasta demasiado empalagoso, pero sabe sacarme una sonrisa. Me evade de los problemas, yo ahondo más en los problemas y él le quita hierro al asunto. Es algo que me viene muy bien. Somos muy diferentes pero necesitamos eso el uno del otro”, ha reconocido.

Sobre sus hijas, Ana y Carlota

Irene Rosales tiene dos hijas junto a Kiko Rivera que son la alegría de su vida. “Mis niñas son mi principal fuente de amor, a veces pienso: ‘por qué he acelerado tanto mi vida’, pero a la vez pienso que nada tendría sentido sin ellas. El amor mayor es el de una madre con sus hijas”, ha asegurado. Ana, de 4 años y Carlota de 2, son lo mejor que les podría haber pasado y no dudan en reconocerlo.

Kiko Rivera y sus hijas el apoyo fundamental de Irene Rosales

KIko Rivera e Irene Rosales celebrando el cumpleaños de su hija pequeña Instagram

La enfermedad, el mayor miedo de Irene Rosales

Después de la muerte de su madre y de la enfermedad grave de su padre, Irene Rosales tiene muchísimo miedo a la enfermedad, a la salud. “Me da pena que una persona tenga que sufrir lo más mínimo. No es solo lo que tiene sino los tratamientos, dolores, malestar”, ha dicho. Es más, ha asegurado que estas semanas lo está pasando muy mal con la historia de Ana Obregón y su hijo Álex Lequio, una muerte que le ha afectado más de lo que pensaba. Pero ha acabado estas escaleras de las emociones con una reflexión final que ha sido muy aplaudida por la presentadora, Emma García, que no ha dudado en darle las gracias por el ratito de charla que ha regalado en el programa. “Espero que todo lo que haga de aquí en adelante es porque yo quiero. La vida está para disfrutarla y vivir el momento, no hay que pensar en el qué dirán sino en cada pasito que se dé”, ha concluido.

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