La dura reflexión de Tania Llasera en la que se refiere a la maternidad como una "jaula" y lo que implica el parto para la mujer: "Yo me di cuenta de que tenía un problema con la..."

Tania Llasera habla de cómo se escudó en la comida tras el parto e invita a reflexionar sobre cómo deberíamos manejarlo para que no sea tan dañino para la mujer

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Tania Llasera se sincera, de manera muy dura, sobre la maternidad

Redacción digital

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Si hay un rostro conocido en nuestro país que no se corte a la hora de dar sus opiniones, esa es Tania Llasera. Clara y directa desde que empezó en la pequeña pantalla, la presentadora siempre se ha manifestado sin pelos en la lengua sobre diferentes temas que suelen generar debate. Entre ellos, la gordofobia de la que fue víctima, pero, también, de todos esos aspectos que conforman la cara B de la maternidad y sobre lo que, de nuevo, se ha pronunciado.

Lo ha hecho en el pódcast que ella misma dirige y presenta, 'Upeka'. Allí ha lanzado una reflexión alrededor de cómo hay ciertos aspectos del momento de la llegada del bebé al mundo y los posteriores, sobre los que hay una suerte de mutismo. "Nadie te prepara, te preparan para el parto, te preparan para esto, te preparan para lo otro, pero nadie te prepara para los momentos, los vacíos, la soledad, el dar pecho, el por fin se han acostado y ahora ya todo el mi tiempo es mío, estoy harta de que me toquen el cuerpo, necesito que nadie me toque. Le dices a tu marido: '¿Cómo me toques esto?' O sea, acabo de dar pecho, no me toque las tetas, ¿sabes?", comienza diciendo en un vídeo que han compartido en el YouTube del espacio con el que ya lleva varias temporadas de emisión y en el que se genera un espacio de diálogo alrededor de temas que son de interés femenino

"Y este tipo de cosas, pero no solo eso, sino que yo creo que la maternidad es preciosa, pero también es una jaula, quieras que no, quieres a tus hijos, los adoras, pero por otra parte hay muchos vacíos que llenas con la comida porque nadie te ha enseñado otra cosa. Yo me di cuenta que tenía un problema con la comida, quizá no un trastorno, pero fui a una asociación de comedores compulsivos anorexia, bulimia y demás que se llamaba OA en Madrid, en una parroquia y solo éramos dos mujeres y otra otra que era la que llevaba un poco la sesión. Nos leyeron lo mismo que leen a los alcohólicos anónimos", se sincera sobre esa serie de parches que se ponen para tratar de dar solución a esas situaciones que se generan como fruto de la ansiedad de la maternidad.

En su caso, como podemos leer -y ver en el vídeo que te hemos rescatado para que no tengas que buscarlo-, el escudo fue una comida que terminó por convertir en peor el remedio que la enfermedad. "No podíamos hablar de comida, no podíamos hablar de croquetas o lo que fuera que nos nos hacía un poco de gatillo para empezar a comer compulsivamente, pero sí que podíamos hablar de kilos y de gramos y de peso, lo cual me pareció sorprendente y pensé, "Qué mal diseñado está'. O por lo menos para mí, para ti, para Yo te estoy escuchando y voy a sacar la bandera roja de aquí atrás. La voy a poner aquí p como la de color", ahondaba en su caso concreto antes de lanzar tres palabras rotundas en un cierre perfecto de un tema que, seguro, va a provocar que un buen puñado de mujeres se sientan identificas con ella: "Bandera roja total".