¿Necesitas despertarte? Esta es la ducha ideal: duración y temperatura

Es un debate tan vivo como el que hay con la tortilla con o sin cebolla... ¿prefieres ducharte por la mañana o por la noche?

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¿Necesitas despertarte? Esta es la ducha ideal: duración y temperatura

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El aseo diario es algo imprescindible y de eso no cabe duda, ¿verdad? Pero para que nuestro sistema inmunológico funcione a la perfección y, además, estemos bien limpios sin perjudicar al planeta con un gasto excesivo de agua no necesitamos largos baños de agua caliente ni pasar mucho tiempo en remojo. La Organización Mundial de la Salud ya ha advertido de que las duchas deben ser diarias y, si no hemos realizado alguna actividad en la que nos hemos manchado en exceso, debería durar muy pocos minutos.

Concretamente, una ducha de 5 minutos es suficiente para estar limpios y, si nos la damos por la mañana, bien despiertos. La OMS asegura que deberíamos limitar a 5 minutos la ducha ya que esto facilita que gastemos menos de 95 litros de consumo de agua diarios. Si bien podemos reducir este gasto cerrando el grifo mientras nos enjabonamos y no tener el agua abierta durante todo el proceso.

¿Y la temperatura? Pues los expertos lo tienen claro: si nos duchamos por la mañana con la intención de estar despiertos, ¡lo mejor es terminar la ducha con un buen chorro de agua fría! Y si nuestra intención es relajarnos para ir a dormir tras la ducha, evita las temperaturas bajas y dúchate con agua templada, no muy caliente.

Las reglas para la ducha perfecta y una higiene corporal de 10

Los consejos de los expertos sobre las duchas abarcan todo tipo de recomendaciones, échale un vistazo para ver si cumples con todo:

  • Dúchate una vez al día. Se recomienda una ducha por día, ni más ni menos.
  • Las duchas por la mañana, mejor con agua fría. Esto supone un gran esfuerzo pero sirve para reducir el cansancio del cuerpo y de la mente.
  • El agua caliente por la noche. Esto facilita la relación y el descanso.
  • De arriba a abajo. Es decir, tienes que comenzar desde tu rostro e ir bajando.
  • Tu piel no tiene porqué sufrir. Lo ideal es que no todo sea blanco o negro, e igual pasa con la temperatura del agua. Ni fría ni caliente. Lo mejor es el agua templada para que tu piel no sufra.
  • No abuses de geles y champús. Hay que tener especial cuidado con el tipo de productos que utilizas ya que puede crear el efecto contrario al que buscamos.
  • Secarse bien. A veces te pones una camiseta y todavía no estás seca al 100%. Lo mejor es que lo evites y te seques bien.
CADENA 100