La ciencia confirma el peaje que tu cuerpo paga por 5 minutos de enfado: 8 horas de activación negativa
'Buenos días, Javi y Mar', desvela las consecuencias físicas y mentales de no gestionar un cabreo a tiempo y cómo afecta a tu organismo
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Javi Nieves y Mar Amate, han abordado un tema que afecta a muchas personas en su día a día: el enfado y sus consecuencias. Mar Amate ha lanzado una advertencia sobre los peligros de empezar la jornada con mal humor, especialmente para aquellos que se dirigen al trabajo ya enfadados.
El coste de un enfado
La locutora ha compartido una contundente conclusión científica: "5 minutos de enfado hacen que tu cuerpo se active de mala manera durante 8 horas". Según Mar, este es el peaje que el organismo paga por un cabreo intenso, un proceso que desencadena la liberación de cortisol.
La factura que tú pagas por 5 minutos de gran enfado son 8 horas liberando cortisol"
El cortisol, como ha explicado, es la hormona que prepara al cuerpo para situaciones de peligro, como la huida ante un animal. Sin embargo, en la vida moderna, "activamos el cortisol sin tener que salvar la vida físicamente, con lo cual no lo liberamos", ha señalado. Este exceso de cortisol permanece en el cuerpo, provocando digestiones pesadas y una pérdida de claridad mental.
El cuerpo, ha añadido Mar, "prioriza esa sensación negativa de estar en tensión todo el tiempo". Por ello, su consejo es claro: ante un enfado grande, es fundamental intentar deshacerse de él lo antes posible para minimizar su impacto negativo en nuestra salud.
De la teoría a la práctica
Por su parte, Javi Nieves ha compartido una experiencia personal que ilustra perfectamente cómo un enfado puede alterar nuestro estado de ánimo. El presentador ha confesado haberse levantado enfadado con el técnico de sonido del programa tras un sueño: "He soñado con él y que no me quería abrir [...], y nos enfadábamos mogollón". Una situación onírica que le llevó a tener que "hacer las paces" en la vida real.
Javis también ha reflexionado sobre su propia evolución personal a la hora de gestionar la ira. Ha admitido que antes se enfadaba con facilidad, pero que una toma de conciencia sobre la propia mortalidad le cambió la perspectiva. "Llegó un momento que me di cuenta, si te vas a morir, que te mueras, nadie le va a importar que te has enfadado", ha comentado. Esta idea, según él, le ayuda a que los enfados se le pasen "muy rápido".
Si te vas a morir, que te mueras, nadie le va a importar que te has enfadado"
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.