La surrealista historia del día que Antonio Orozco se dio un premio a sí mismo: "Es verdad, he mentido, pero lo volvería hacer"

Antonio Orozco explica cómo fueron sus principios en la música y detalla, por primera vez, cómo organizó un premio a sí mismo, convocado a toda la prensa

CADENA 100

Antonio Orozco da los detalles de cuando se representaba a sí mismo

Anita Guerra

Madrid - Publicado el

2 min lectura

Este viernes, en CADENA100.es, publicábamos nuestro CADENA 100 De Cerca con Antonio Orozco. Una hora de programa con una de las voces más representativas del pop español y de esos 45 minutos de música sin interrupción que te ponemos, cada hora, en esta radio. Una charla conducida por Mateo González, celebrada en el restaurante Tatel delante de unos pocos elegidos y con Preventiva Seguros como garante del encuentro. Y, allí, el artista desgranaba algunos detalles de una carrera que ya dura 25 años y que comenzó con él mismo representándose.

Como lo lees. Cuando firmó su primer contrato con una discográfica, se presentó en las oficinas, al día siguiente, para "trabajar". A pesar de que le advirtieron que él era la estrella y ya había otros que le sacarían adelante la carrera, insistió, y pidió una mesa con un ordenador y un teléfono. "Soy Carlos del Sol, de Orus. Tengo un artista nuevo. Bueno, bueno, bueno. rock sureño, le decía yo. No sé qué significa eso. Guapísimo. Simpatiquísimo. Te va a encantar. ¿Qué tal? Cerramos una entrevistita", detallaba cómo eran esas llamadas para venderse a sí mismo. Nadie mejor que uno, eso, sin duda.

"Esto que estoy contando, no me da ninguna vergüenza. Me siento muy orgulloso, porque es que, Carlos del Sol, que era el nombre de uno de mis mejores amigos en aquel momento y que todavía es mi amigo, me ha representado durante los primeros años de mi vida. Yo me representaba a mí mismo, yo cerraba mis propios planes de promoción y yo me daba premios a mí mismo", decía entre risas antes de advertir que, lo que iba a relatar, no lo había sacado a la luz jamás. 

Todo vendido

"Hicimos una gira que flipas, todas las entradas vendidas. Una gira de teatros. Digo: 'Pues ya está, voy a hacer una rueda de prensa. Perdóname, Javi, si voy a hacer una rueda de prensa, voy a invitar a todos los medios de comunicación y me voy a dar un premio a mí mismo'", avanzaba en una de esas historias que hacen reír a carcajadas y dejan con la boca abierta, a partes iguales. Y ponía de manifiesto esas diferencias que puede haber dentro de un equipo de trabajo: "Lo digo porque hay muchas veces que la gente no está al par contigo que no lo ven igual que tú. Digo: 'Pero tío, ¿qué es lo que pasa? ¿No os parece claro?'. No, pues me había dado un premio. Ojo, salió en todas las todas los medios de comunicación del mundo yo dándome un premio a mí mismo. Y se llamaba, ¿cómo te pusimos? Golden Ticket".

Muerto de la risa, Antonio recordaba esta especie de gamberrada en aquellos primeros años duros, pero, como se puede comprobar, también divertidos. "Escuchad, por favor. Yo me di un premio a mí mismo que se llamaba Ticket de Oro", insistía, para que fuésemos, realmente, conscientes de lo surrealista del asunto. 

"Entonces me preguntaban los periodistas y les decía que bueno, que este premio que tan importante 'ticket' de oro es porque como me vendido todas las entradas de todas las gira de todos los conciertos. Yo intentaba todo el rato meter esto y así", incidía antes de lanzar la moraleja final de todo este asunto: "Total, que lo que quiero decir con esto que ha sido mucho más divertido que otra cosa poder llegar hoy hasta aquí y que es verdad, he mentido, pero lo volvería hacer. Es buenísimo". Sin parar de reírse, se llevaba un sonoro aplauso del público presente en la sala.

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