La noche en la que Lorena Gómez puso a sus pies la Gran Vía para demostrarse que, también, es actriz: su emocionado discurso tras el estreno VIP de 'Rincones'
Lorena Gómez vence y convence sobre las tablas del Teatro EDP de Gran Vía en un multitudinario pase de 'Rincones', el texto de José Andrés López de la Rica
Lorena Gómez durante el estreno de 'Rincones' en el EDP de Gran Vïa
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Más nerviosa que antes de un concierto. Según Lorena Gómez, en declaraciones a CADENA 100 a pie de 'photocall' -Bárbara Rey, Luis Larrodera, Naím Thomas, Verónica Romero, Irene Villa, Torito, Adrián Lastra, Dioni de Camela... entre otros muchos rostros del espectáculo y los medios pasaban por él-, porque esto no es lo suyo: significa salir de esa zona de confort donde se refugia en sus bolos. Menos mal. Porque la demostración de talento de anoche, en plena Gran Vía -en el Teatro EDP, para ser más concretos-, estuvo fuera de los parámetros de la normalidad. Y eso que, quien escribe, ya había visto la obra. Quizás porque, tener el patio de butacas casi lleno, fue un chute de adrenalina. Una especie de inyección para quien está acostumbrada a cantar y contar delante de un público numeroso.
Porque, en definitiva, eso es lo que hace en 'Rincones': hay música para que a nadie se le olvide que, la potencia vocal que conocimos en la Academia de 'Operación Triunfo' hace 10 años, sigue intacto; pero, además, ofrece al espectador el plus de descubrir que, también, la actuación parece serle inherente. A las 20.10, quien entraba en la sala era Macorina, con sus tacones como guinda al 'look' de ejecutiva que está a punto de entrar en casa, ponerse cómoda e ir caminando por el sendero de los amores de su vida.
Lorena Gómez atiende a CADENA 100 antes del estreno VIP de 'Rincones'
Había dejado a Lorena en el camerino para contarnos esa historia perfectamente trazada por el ingenio de José Andrés López de la Rica. De él, además de decir que es el responsable del texto y la dirección, nos tomamos la libertad de hacer el apunte de que se ha erigido en el contrapunto de su 'alumna'. Esto es que, para esas dudas que han ido surgiendo a lo largo de estos 14 meses de picar piedra para, ahora, encontrar la joya, ha aparecido, siempre, su carácter de optimista indiscutible.
El 'feeling' con José andrés lópez de la rica
En un contrato ni escrito ni rubricado con boli, ambos han sabido dar forma a la obra para sacarle todo el jugo. Sobre todo, en esa parte musical en la que, Lorena, es infalible, máxime cuando, al lado y como único acompañamiento en este monólogo vibrante, tiene a Angie Lófer, su directora musical. Y da igual el género o el tema que le pongas delante: lo coge entre sus cuerdas vocales y lo devuelve hecho obra de arte. Aunque, dentro de lo excelso, colocaremos ese 'Se nos rompió el amor' que fue la manifestación más clara de que estaba a gusto sobre las tablas... y de que domina su instrumento musical. La emoción, el quejío y los giros al viento no se merecían menos que la ovación que se llevaba.
Una de varias. El control de las emociones. La resolución de cada una de las escenas -"estoy pensando que, con que no se me olvide todo lo que he estudiado durante un año, todo está bien", nos confesaba, minutos antes de la representación, que era su mayor temor: si sucedió, nadie se dio cuenta-. El equilibrio entre la comedia y el drama. Ese saber moverse en registros antagónicos para dar lustre al libreto. Todo estaba tan alineado que, cuando remató y regresó al escenario para llevarse los aplausos, sucedió lo que tenía que suceder.
Lorena Gómez sobre el estreno del teatro EDP de Gran Vía
Discurso emocionado
Ni más ni menos que esa rotura de lo emocional, después de tanto tiempo conteniendo para estar centrada. Para que la memoria no traicionara. Así que, después de un minuto de aplausos, pedía un poco de silencio para romperlo, ella misma, con un emotivo discurso: "Muchísimas gracias. De verdad, de todo corazón. Por favor, no puedo ni hablar". Un par de frases, seguidas de una pregunta que ella misma respondía: "¿Qué deciros? Pues que ha sido un año de muchísimo sacrificio, muchísimo esfuerzo.
Era entonces cuando hacía una confesión que arrancaba los vítores de aprobación, porque, los más de 250 espectadores, lo habían sentido como ella misma lo expresaba: "Yo no nací siendo actriz, yo nací siendo cantante. Pero me voy a morir siendo cantante y actriz, porque me encanta".
Y, de ahí, a lo que le remueve, pero también le impulsa como gasolina de alta gama: "Quiero dedicar esta función a mi madre, que ayer fue su cumpleaños". Aplauso al cielo para María. Lorena retomaba, porque había mucho que agradecer: "No tengo palabras de agradecimiento, porque, aunque esto haya sido un estreno de medios, que hayáis perdido un ratito de vuestro tiempo, que hayáis levantado el culete del sofá y hayáis venido a pasar un poquito de frío, de verdad que no tiene precio. Me siento, ahora mismo, la mujer más afortunada del mundo. Todo esto no sería posible sin mi gente, sin mis amigos, sin mi familia".
¿Tras esto? Solo quedaba brindar. Tanto por cómo se había dado la noche de teatro, como por las que quedan. En concreto, por delante, aún, 8 fechas con entradas a la venta. 8 oportunidades, hasta el 17 de diciembre para meterse en esa centrifugadora emocional que activa Lorena Gómez cada vez que ella se queda en el camerino y deja que sea Macorina quien hable y diga.