La fórmula de Amaral para seguir enganchado a generaciones a su música: 5 claves sobre las que se asienta su éxito
Eva y Juan han sido capaces de arrastras a público de diferentes edades gracias a no renunciar a lo que siempre les ha funcionado y que es la esencia sonora de Amaral
Amaral y las claves del éxito intergeneracional a través de su música
Madrid - Publicado el
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Han pasado casi 30 años desde que Eva y Juan irrumpían en la escena musical. En 1998 lanzaban ‘Amaral’, un disco con el que ofrecer una carta de presentación a través de un pop fresco y de un sonido de guitarra que les ha acompañado durante toda su carrera. ‘Rosita’ era el tema con el que arrancaba esa primera obra de las 9 de una discografía a la que, hace unos meses, añadían ‘Dolce Vita’. Ese disco que sirve de percha, entre otros 'shows', para el que montarán en la noche del próximo 19 de julio en el Movistar Arena. O esa cita que tienen con su público en el Concert Music Festival, el 5 de agosto.
En su repertorio, encontramos canciones que son himnos. Temas que han sido capaces de navegar en el tiempo y ser bandera para varias generaciones. Ya lo canta Eva en ‘Dolce Vita’: “No soy la voz de una generación”. Y no, porque es mucho más que eso. Ese “como Nicolas Cage en ‘Living Las Vegas’ veo caer la nieve en la hierba”, con el que arranca ‘Moriría por vos’ es un ‘must’ del imaginario sonoro nacional. O el estribillo de ‘Sebas, Guille y los de, más’, una oda a la amistad. El saber conectar con sentimientos universales, es uno de los pilares sobre los que han construido una carrera a la que le quedan muchas etapas de quemar. No lo decimos nosotros, sino la capacidad que tienen para crear atmósferas mágicas cuando se suben al escenario.
Pero, en un mercado como el musical y en una etapa como esta, en la que proliferan los nombres, estilos y sonidos, ¿cómo conseguir seguir mirando desde su atalaya? Tienen muchas herramientas, más allá de las tablas lógicas que se adquieren con el paso del tiempo, pero vamos a analizar cinco puntos clave para entender cómo han sido capaces de mantenerse en ese lugar privilegiado dentro de la industria.
Temática con la que sentir conexión
Quizás sea sobre lo que se asienta toda su obra. Esas canciones en las que las letras son tan importantes como la melodía que las acompañan. Esas historias que esconden los números 1 desde que Eva y Juan comenzaran en esto de la música en 1993, cuando se juntaron para dar forma a Amaral. Por poner un ejemplo, recomendamos escuchar, de arriba abajo, ese ‘Tarde de domingo rara’ que no es sino un cuadro costumbrista al servicio de la música. Esa cotidianeidad con la que, quien está al otro lado de sus creaciones, puede sentir una conexión inevitable con sentimientos que le han recorrido el cuerpo.
Aquella es una canción de 2008, pero si nos vamos al ‘tracklist’ de ‘Dolce Vita’, ese álbum que aterrizaba en las plataformas digitales el 2 de febrero de este 2025. Encontramos piezas que, de igual modo, encajan en este epígrafe. Nos detenemos en ‘Rompehielos’, uno de los ‘singles’ que les servían para que nos hiciéramos una idea de lo que sería el conjunto de la obra. Si desgranamos el contenido, es un dibujo perfecto de esas críticas y los dimes y diretes que, en esta época de la humanidad, se han visto aumentadas por las redes sociales. ¿A quién no le han clavado un ‘rompehielos’ por la espalda mediante una lengua afilada?
Una voz irrenunciable e inconfundible
Siempre ella. Siempre irrumpiendo detrás de la guitarra de su inseparable Juan. Amaral es la voz de Eva. Es ese vibrato contenido que es capaz de convertir en desgarro y al que dota de un profundidad que solo está al alcance de quien nade con un don en las cuerdas vocales. Para muchos, la historia del pop rock -porque, no nos engañemos, el dúo maño tiene mucho de roquero en sus venas y en su obra- no se entendería sin la personalidad de la voz de Eva Amaral.
Y cuando no se hacen experimentos y se apuesta a largo plazo por lo mismo, se suelen tener resultados como los de ellos. Con millones de discos vendidos a lo largo y ancho del mundo -no olvidemos que también tienen conquistado el mercado latinoamericano-, que Eva no haya hecho modificaciones ni experimentos, que no haya caído en las redes de lo tecnológico, es uno de esos pequeños triunfos que nos llevan a uno mayor: seguir arrastrando masas más de tres décadas después de que empezaran a sentar las bases del proyecto.
Naturalidad
Del mismo modo que la voz no necesita artificios, tampoco sus espectáculos ni las puestas en escena. Ni siquiera unos videoclips que, lejos de tratar de ser superpreducciones holliwoodienses, siguen teniendo ese regusto ‘vintage’. O lo que es lo mismo: lo que hoy graban está más cerca de sus primeros vídeos musicales que de la estética actual. Y lo que encontramos en su YouTube son muchas grabaciones de directos y varios vídeos en el estudio o dando un toque acústico e íntimo a sus canciones. Rescatamos este de ‘Estrella de mar’ que nos ha provocado que se nos meta algo en el ojo: la voz de Eva es pura caricia.
Dentro de esa naturalidad, forjada a base del paso de los años, tenemos el saber estar y sobreponerse, incluso, a los problemas técnicos. No nos tenemos que ir muy lejos para ello. El pasado mes de octubre, en una gala de la revista ‘Elle’, se quedó sin micro y, seguida por Juan al pie del cañón rasgando las cuerdas de su guitarra, nos regaló esta impecable actuación sin artificios de ‘Sin ti no soy nada’ que se viralízó en las redes sociales y puso de manifiesto esa intergeneracionalidad de la que estamos tratando aquí.
Capacidad de adaptación a los nuevos sonidos
Obvio que, sin renunciar a su voz como hemos dicho, pero no se han quedado al margen de esos sonidos que han ido apareciendo para mejorar a todos los niveles. Para ello regresamos a ese último disco. A esa ‘Dolce Vita’ en la que encontramos canciones como la que da título al álbum. Esa que, al margen de empezar con violines y con un regusto a música clásica, da pinceladas acústicas que, por comparación con las creaciones de sus primeros años, ofrecen un salto de calidad sonora. Porque una cosa es ser romántico y otro no saber subirse a esas olas que nos ofrece el progreso. Ellos saben hacer funambulismo sobre ese cable sin riesgo de caída.
Ser conscientes de dónde vienen y hacia dónde van
Este es el punto más importante. No solo para una agrupación musical como la suya, sino para cualquiera. Esa humildad con la que se producen en las distancias cortas y el saber tratar en el cara a cara, es algo que solo saben manejar quienes están seguros de sí mismos. Saben que, si bien hoy son capaces de llenar recintos de miles de personas, empezaron en salas muy pequeñas. O, dicho de otra manera, que la fama cuesta. Ese tener siempre la ‘perspectiva del espejo retrovisor’ en mente es lo que permite construir con solidez.
A la vez, saber hacia dónde encaminan sus pasos. Y, esta claro, a nivel sonoro lo tienen más que claro. La fórmula les ha funcionado y, ¿para qué cambiar? Aún les queda mucha música que ofrecer y muchos giros, siempre dentro de esa garganta que es historia de nuestra música, por hacer para seguir siendo parte de la mejor variedad musical que escuchas en CADENA 100.