Día de la Mujer (en la industria musical). El papel que juegan ellas y cómo ha cambiado a través de los años y la experiencia: un debate necesario moderado por Leire Martínez, con Vicco, Ainoa Buitrago, Alice Wonder, Zahara y Aldhara
Así fue el encuentro en el que poner sobre la mesa imagen, presiones y posición de la artista femenina en un mundo que sigue teniendo aroma predominante masculino... a pesar de lo que se ha avanzado
Jornada de mujeres en la industria, conducida por Leire Martínez
Madrid - Publicado el
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Como cada 8 de marzo, este domingo se celebra el Día de la Mujer. Un par de días antes, Sony Music se convertía en la casa de una iniciativa necesaria -de la mano de Caja Rural y su JovenIN Music: la de plantear ciertas cuestiones alrededor de la figura de las artistas, en femenino, dentro de la industria. Del camino que han tenido que recorrer, los obstáculos y ese techo de cristal que, es obvio, existe. Como maestra de ceremonias, Leire Martínez. Como invitadas a departir, Vicco, Ainoa Buitrago, Zahara, Alice Wonder y Aldhara. 5 nombres propios que suenan, desde diferentes sonidos, puntos de vista y hasta generaciones.
Para arrancar, esos referentes desde los que crecieron cuando ya les picaba el gusanillo de la música. En el caso de Zahara, reconocía que, en su época -"nacida en el 83", nos ubicaba-, los referentes eran hombres: desde Joaquín Sabina, Serrat o Aute. "Ana Belén estaba también ahí en ese grupo, pero Ana Belén encantaba las canciones de otros, no eran suya", como el caso idéntico de Martirio. Poco a poco, fue encontrando su sitio. Y siendo el propio referente de otras, como reconocía Ainoa, después de que Alice Wonder hablara del rock auténtico de The Beatles y los Rolling. En el caso de Vicco, hacía referencia a las grandes 'pop stars', ya con acento de mujer,
Leire Martínez en Sony Music
La última palabra
Hoy, aunque siguen teniendo la sensación de que esta es una industria donde hay cierto machismo, ninguna dudaba en responder que, en estos momentos, tienen la última palabra alrededor de sus proyectos. La rotundidad con la que lo decían, a pesar de lo complicado que puede ser, habla de ello. En estos momentos, hay espacio hasta para que sean productoras de sus propios trabajos, como es el caso de Wonder. Lleva en esto desde los 17 años, cuando se salió del instituto, y es un ejemplo de determinación en la toma de decisiones en el sentido de que, el producto final que nos llegue, sea aquello con lo que siente a gusto e identificada. Eso sí, reconoce que hay dudas y ese aroma a sentirse juzgada que, quizás, en el caso de los hombres, no sea tan flagrante. Una especie de sensación de, como ella misma decía, "estar dando por saco". Leire hacía un apunte al respecto al señar que no es "dar por saco", sino conseguir que la voz femenina cuente en esa toma de decisiones, "que no tiene nada que ver con que es que desgraciadamente si no te escuchan lo que has hecho es hacerte valer, que es lo que hay que hacer. Ya está".
Alice Wonder y Vicco
Tomaba la palabra Aldhara, la benjamina de este grupo. "Como mujer joven y como en general como mujer, o sea, tenemos un poder para cambiar esta perspectiva. Mi herramienta va a ser intentar abarcar lo máximo que yo pueda y decir: 'Quiero cambiar esto, pues yo pongo de mi parte, para que para que esto cambie", un punto de vista esperanzador alrededor de esos nuevos talentos que llegan con pujanza. Y con una confianza en sí mismas, que es inspiradora. De hecho, Leire manifestaba que, hace 15 o 20 años, no había un pensamiento así, y que, ella misma, ha empezado a verlo desde ese prisma a los 46.
Tener que demostrar
"Yo añadiría, desde mi experiencia, que me he dado cuenta que, a veces, tenemos que demostrar tanto o te tienes que hacer cargo de todo porque claro, nadie te va a dar nada por sentado. Entonces, tenemos que estar encima de todo y demostrar valía. Yo creo nos tenemos que reconciliar también con el concepto de que no lo sabemos todo", era la reflexión arrojada por la artista que, hace un par de semanas, lanzaba 'Historias de aquella niña', su primer disco en solitario. Sí, a los 46. El edadismo es otro tema del que podemos debatir otro día.
Era el momento de hablar del 'boom' de 'Nochentera', sobre el que Vicco aseguraba continuar dentro de la resaca que le dejó un tema que, recordemos, llegaba muchos años después de que ella comenzara en la música. Porque, aunque muchos no lo crean, ya tenía un álbum en el mercado antes. Lleva más de una década trazando su camino. "Que me sucediera eso fue una confirmación de que yo podía dedicarme a esto, que viene total del aprobación externa", reconocía. "Sabía que tenía talento, pero, hasta que no pasó eso, a mí me ha costado muchísimo confiar en mí misma". Tanto como para, en un bloque posterior, ponerlo de manifiesto con el hecho de que, la época de 'Noctalgia' tuvo una mayor aceptación que todo lo que sacó el pasado año, con lo que, ella, se siente más conforme. A nivel imagen, sobre todo.
Por cierto, que en el tema del control de temas que se escapen a la música, decía sentirse moderadamente ajena. Wonder le recomendaba adentrarse en ello, mientras que Buitrago, le instaba a contactar con ella, acabada la charla, para darle el contacto de algunos abogados, por si los problemas. Porque, dentro de la industria, hay muchas aristas. Entre ellas, esa presión por encajar. Por adaptarse a lo que esperan de una las radios o el mercado. Algo que, según Ainoa, es algo que ha aprendido a golpes. Esos que te llevas cuando, si algo no funciona, suele desaparecer el equipo que te ha azuzado -o buena parte de él- y te quedas sola. Vendida.
sesgo de género
"En determinado momento, ya cuando te animas y dices: 'Venga, va, me voy a hacer cargo de esto y voy a pedir las cuentas'. Y lo primero que se me dijo es que a ver quién era yo para fiscalizar a nadie. Y dije yo: 'Ups, ¿qué estoy haciendo mal?'". lanzaba Martínez, en una manera manifiesta de exponer cómo, por el hecho de ser mujer artista, no pudiera ser dueña de según qué decisiones. O de ambiciones. Porque, la ambición, también tiene sesgo de género. Y hasta se le colocan otras etiquetas con regustos peyorativos.
Ainoa reconocía que ha estado en reuniones o situaciones laborales en las que ha sentido que se hablaba más de ella que con ella. Le ha dejado "trauma". Y no hablaba con esos términos tan contundentes, pero Zahara expresaba que, en ocasiones, ha tenido reuniones de cuatro horas donde se le presentaba un panorama completamente distinto al que resultaba ser después, comunicado en una llamada de teléfono en la que no tenía ni voz ni voto. Se colgaba la comunicación y el cuento tenía ese final amargo de quien siente que le han dado mil vueltas para llevársela a un terreno donde no se pisa terreno firme, confortable.
Vicco y Ainoa Buitrago
En cuanto a la imagen, a la narrativa que acompaña a lo que es meramente música, Alice tiene muy claro que el hecho de ser mujer es más "limitante". Que hay una especie de compartimentos estanco de los que no se puede salir. "Hay artistas contados que van rompiendo estigmas y van mezclando colores y van generando trayectorias en la que todos nos sumamos", explicaba ante una sala repleta, añadiendo: "Como la cultura, las pelis, todo es un es una río que que va rápido". En este terreno, Buitrago hacía referencia al universo patriarcal dentro del que seguimos transitando. A esos cánones en los que se encasilla. "En mi vida me he puesto un 'body', no me gusta nadie de compras, no me mola la ropa. O sea, yo conozco muchísimos artistas y, a la mayoría, les flipa toda la estética", se desmarcaba de lo convencional, dejando claro: "Yo voy así porque sé que tengo que ir así, pero, en verdad, yo iría en chándal y no lo digo de broma". Wonder le animaba a hacerlo. A salirse de la norma para una mayor comodidad, no física, sino de estar en paz con una misma.
eNCAJAR EN LOS CÁNONES
En este terreno de los cánones, Leire también tenía algo que decir: "Yo tengo unas tetas estupendas, pero me apetece enseñarlas solo si quiero, no sé cómo decirte. Y soy muy consciente de que tampoco tengo ya 27 años, donde todo estaba en su sitio perfecto. Mis cánones de belleza, han cambiado. Mi cuerpo ha cambiado, lo que la gente ve de mí ha cambiado y de pronto en ciertos aspectos te ves como fuera de ciertos circuitos. Tienes muy claro que, cuando posteas cosas, sabes que el alcance va a ser mayor o menor en función de cómo sea la foto que publicas. Y a mí eso me genera mucha bronca conmigo misma". Una confesión que servía para enlazar este bloque antes de terminar unas dos horas de conversación enriquecedora para saber hacia dónde virar el foco.
De llegar a esa conclusión final de que, de aquí a unos años, todas queremos una industria donde la mujer tenga más peso. Pero más peso real. Del de tomar decisiones y abrir los caminos donde se permita que la huella sea la del zapato que cada una quiera calzarse.
Zahara y Aldhara