El debut que casi la destruye: la madre de Kesha reaparece con su álbum perdido, cuatro décadas después
El debut musical de Pebe Sebert, la madre de Kesha, con un disco que había quedado enterrado todo este tiempo
Kesha y su madre Pebert
Publicado el
2 min lectura
Hay sueños que duermen durante décadas, esperando el momento perfecto para despertar. Si la vida de la compositora Pebe Sebert fuera una película, ahora mismo estaríamos en el final feliz. A sus 69 años, la madre de la superestrella del pop, Kesha, está por lanzar su álbum debut homónimo, un proyecto que data de hace más de 40 años. Este no es solo un disco, es un testamento de supervivencia, una joya perdida del pop de los 80 que Pebe había dado por muerta tras una caída personal devastadora. La propia Pebe ha confesado que haber dejado la música en aquel entonces fue, aunque doloroso, probablemente la decisión que le salvó la vida.
El drama detrás del silencio
Para entender este debut, hay que viajar a los años 80, cuando Pebe Sebert ya era una compositora con éxito, incluso trabajando para artistas country como Dolly Parton. Su sueño, sin embargo, era ser artista por derecho propio. Estaba trabajando en Los Ángeles para lograrlo, hasta que la vida le puso un freno dramático. Apenas una semana antes de una sesión de grabación crucial, su exmarido le reveló que se había enamorado de la maestra Montessori de su hijo Lagan.
Dolly Parton preocupa por su estado de salud después de un mensaje de su hermana
Este golpe personal la hizo "estrellarse y quemarse". Confiesa que "esta música, para mí, fue como una muerte después de que mi vida se desmoronara. Lloré durante muchísimos años". En medio del caos, Pebe desapareció del mapa: no se presentó a sus sesiones, tiró a la basura sus ingresos y terminó en el San Fernando Valley, viviendo con asistencia social. Además, sus adicciones al alcohol y las drogas cortaron de raíz su carrera de artista.
Con una sinceridad brutal, Pebe admite que si hubiera alcanzado la fama en ese momento, "habría muerto al 100% porque estaba en una trayectoria de tren fuera de control". Irónicamente, el único freno fue la falta de dinero para mantener sus excesos. Pero de ese desvío vital, nació una bendición: Kesha.
Su pop ochentero
Lo más fascinante es cómo este material, creado hace cuatro décadas, se siente simultáneamente adelantado a su tiempo y relevante hoy. El álbum, que contará con 11 canciones, incluye sencillos como ‘Vampire’ (2021), ‘Hard Times Ahead’ (2022) y el más reciente, ‘City’s Burning’.
La chispa de este sonido único viene de una colaboración inesperada. En el estudio, Pebe conoció a Guy Roche, quien entonces era un técnico y conserje. A pesar de que los ejecutivos le dijeron a Pebe que ignorara al "chico de la cinta," ella vio la genialidad en él. Roche la introdujo a los sintetizadores, llevando a Pebe a experimentar con sonidos pop extravagantes. "Él hacía el sonido que yo quería y decían: 'Está medio loco'. Y yo respondía: 'Sí'", recuerda Sebert sobre el proceso creativo que se desarrolló luchando con Roche en el sótano durante el fin de semana.
El sencillo ‘City’s Burning’ demuestra la profundidad analítica de sus letras. La canción se escribe desde la perspectiva de una actriz que disfruta de una fiesta mientras las noticias aterradoras se proyectan en las televisiones. Para Pebe, la canción es una crítica sobre la sociedad actual: "Las ciudades están ardiendo, no con fuego, sino con todos los horrores que están sucediendo ahora mismo en este país a las personas trans, a todos. Todo el mundo está siendo atacado ahora mismo". La artista lo resume diciendo que ella y su familia son "simplemente una familia de contadores de historias".
Kesha, su hija y orgullosa productora
La historia toma un giro inesperado cuando Pebe Sebert, que guardó sus viejas grabaciones durante años sin grandes expectativas, ve su sueño cumplirse gracias a su hija. Kesha lanza su propio sello, Kesha Records, y decide que el primer álbum (además del suyo) sea el de su madre, celebrando su legado y agradeciéndole el camino que abrió. Para Pebe, coautora de varios éxitos de Kesha, este debut es una redención y una segunda oportunidad que además destina a una causa benéfica: su organización The Magic Mission, dedicada a proteger animales en Centroamérica. Su lanzamiento no solo cierra un ciclo, sino que demuestra que nunca es tarde para recuperar un sueño y compartirlo con el mundo.