Dani Fernández: el camino para construirse como un ‘rock star’ con acento español a través de un sonido innegociable
Dani Fernández ha mostrado una evolución natural a través de los tres discos que tienen en eL mercado y que le han servido para erigirse como una figura clave del pop rock español
Dani Fernández, el auténtico 'rock star' con acento español
Madrid - Publicado el
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Dani Fernández es de esos artistas que, en las distancias cortas, generan ternura. Habla con normalidad y naturalidad, sin necesidad de subirse a ningún podio desde el que tener una altura de miras. Quizás en esa sencillez resida su éxito. Porque lo cierto es que, ese Dani de Alcázar de San Juan, se transforma en una auténtica estrella cuando se sube al escenario. Marca esa dicotomía, esa doble cara, ese saber estar según el terreno a la perfección. Y con ese paso firme, se ha convertido en una de esas estrellas sin las que no se entendería la mejor variedad musical de CADENA 100. Unas cualidades, todas estas, que se deslizan en ese 'Todo cambia', el documental sobre su obra y vida, que se ponía de largo este jueves en The Music Station, la casa de Warner Music en Madrid.
Dani lo ha hecho a través de tres discos -porque nos vamos a centrar en el análisis meramente sonoro- lanzados desde que se disolviera Auryn -sí, alguno igual no se acuerda o no lo sabía, pero fue parte de esa ‘boy band’ que generó locura auténtica-. Tres piezas distintas que le han servido para trazar una senda sonora que le ha llevado a ese punto roquero de la última de ellas con el que ha levantado furor.
‘Incendios’ (2019)
Un Dani Fernández imberbe se presentaba al mundo, en solitario y después de haber compartido alguna que otra ‘cover’, con ‘Te esperaré toda la vida’. Con un ‘mood’ mucho más relajado y popero, esas letras que han sido capaces de conectar con su público tienen su origen en este tema con un estribillo que, no nos cabe duda, al tarareado más de una vez. Como no podía ser de otra manera, era el número 1 con el que abrir el ‘tracklist’ de ‘Incendios’, su álbum debut, una colección de 10 temas. Ese en el que ‘Disparos’ o ‘Perdido en Madrid’ le servían para llamar a la puerta de la industria. Esa en la que ha encontrado el cobijo de Warner Music, que lo cuida como la joya que sabe que se trae entre manos.
Ese toque de cantautor, con mucha guitarra y mucho apoyo en las seis cuerdas, se entiende no solo por el carácter de un tipo que se desnuda emocionalmente con cada una de sus creaciones. También de las influencias a las que se arrimó en el periodo desde que se desintegrara Auryn hasta atreverse a lanzar un proyecto en solitario. Hablamos de Marwan, Tato Latorre, Diego Cantero ‘Funambulista’ o Andrés Suárez- Precisamente con este último tiene la única colaboración dentro de este primer trabajo: ‘6 de septiembre’.
Aunque, si hay una pieza que pueda considerarse como un puente, como un ir un paso más allá hacia lo que sería una nueva línea en su discografía, esa es ‘Bailemos’. Sigue con el aroma de quien se refugia detrás de la guitarra, pero tiene un punto de potencia que ya empezaba a encaminarlo a ser la estrella del rock en la que, es indudable, se ha convertido el manchego. Siempre con la seña de identidad de las emociones y de esa capacidad intrínseca para remover corazones al otro lado del altavoz.
‘Entre las dudas y el azar’ (2022)
13 números 1 en un disco que, como decíamos, tiene un halo que se degustaba en ese ‘Bailemos’ que es el encargado de cerrar el ‘tracklist’. Una muestra más que evidente de la conexión entre épocas. De ese engranaje que es capaz de hacer salvable los tres años escasos que pasaron entre ambos. ¿Qué es lo que descubrimos aquí? Una clara evolución. Dani canta mucho más seguro de sí mismo y de lo que era capaz de ofrecer a un ‘fandom’ que le había mostrado apoyo. Que se había posicionado, a los pies de cada uno de sus escenarios, para hacerle saber que querían más. Que querían que no frenara, porque su carrera en solitario tenía un sentido profundo: el de llenar un hueco y remover en lo hondo de las almas.
Dani Fernández sube la intensidad y, sin traicionar la esencia que le había llevado hasta ese punto, abre este ‘Entre las dudas y el azar’ con una de esas canciones que ya es fetiche: ‘Clima tropical’. De nuevo, poesía cantada sirviéndose de la guitarra y de un color de voz que es inconfundible. Hay pocos, en la actualidad del pop rock español actual, capaces de mover y de provocar lo que él. En la última edición de CADENA 100 POR ELLAS, en el WiZInk Center -hoy renombrado como Movistar Arena-, lo vivimos en primera persona.
‘Plan fatal’ o ‘Dile a los demás’ son de esos temas que sirven como sostén de toda la obra. On los giros, con las licencias y con ese punto más de potencia que no es sino el paso intermedio para llegar a lo que hoy es Dani. Se permite, incluso, homenajes o agradecimientos. Nos referimos a ese ‘Supersubmarina’ con el que poner sobre la mesa a quienes tanto le han enseñado a través de su repertorio -hasta que un accidente de tráfico truncó los planes musicales-. Fernández, hace un relato muy serio de lo que son sus raíces e influencias en este segundo disco. Y de nuevo, una sola colaboración: una versión de ese mencionado ‘Plan fatal’ para el que se sirve de Juancho, líder de Sidecars. Una vez más, las pistas que va dejando en el camino sin necesidad, prácticamente, de abrir la boca.
Si echamos un ojo a los videoclips, en los que ya empieza a asomar algo de barba en su cara, también la estética nos habla de un avance hacia un canalleo sano que vaya en consonancia con lo que escuchamos al dar al ‘play’. Ojo, que el giro que quería dar, con los mimbres de estos dos discos como base era tan importante, que se tomó unos meses de parón. También es cierto que estaba a punto de experimentar uno de los cambios más profundos de su vida: la paternidad.
‘La jauría’ (2024)
Es en este punto donde llegamos a un disco que, para muchos, es completamente perfecto. De esos que, por el encaje milimétrico de cada uno de los elementos que lo componen, lo hacen una obra redonda. Y, como hemos convertido en tesis de este texto, es la muestra de que es un ‘rock star’ con acento español. Desde la primera a la última de la docena de canciones que le dan forma. No es casualidad que el arranque sea ‘Todo cambia’. Por cierto, que ha servido también como título para un documental a través de que entender este proceso de maduración musical y personal de Dani.
La garganta de Fernández ofrece un rasgar muy particular. Uno de esos que se convierten en aliados para el empaque roquero de este álbum en el que encontramos canciones como ‘Me has invitado a bailar’, ‘Competir o ‘Inertes’. Aquí, a falta de una, hay dos colaboraciones. Una vez más, de las que nos ofrecen datos y detalles de lo que es su esencia y esos espejos en los que se ha mirado y en los que sabe que sale favorecido: Valeria Castro, en ‘¿Y si lo hacemos?’, e Iván Ferreiro, en ‘Oaxaca’.
Y, a partir de ahora, ¿qué? La respuesta es muy sencilla: lo que quiera. Ha sido capaz de poner de manifiesto que se puede huir de la moda o del soniquete machacón del que se nutren un alto número de ‘trends’ en TikTok. Dani Fernández no solo es un soplo de aire que huele y suena muy bien, sino que es la manifestación de que las cosas se pueden hacer como a uno le nacen. Fijándose en artistas de tiempos pasados y, sin desaprovechar las técnicas y tecnologías del presente, crear un universo único y prácticamente inimitable.