La clave de Dani Martín para manejar la fama y no perder el contacto con la realidad: "Me insultan como a uno más"
Dani Martín se sincera sobre ese 'truco' que le permite seguir teniendo refugios que te mantengan en contacto con su vida de siempre
Dani Martín explica cuál es ese refugio que le permite no dejar de tener contacto con la realidad
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Dani Martín se ha convertido en una de esas figuras imprescindibles del pop nacional. En una de esas voces más que reconocibles. Un cuarto de siglo de actividad musical a sus espaldas, le avalan. Ese tiempo que le ha servido para poner en pie un 'show', bajo el título de '25 p*t*s años', que ya ha echado a rodar en Madrid y que le llevará no solo a recorrer España, sino, además, a tomar contacto con su público en dos grandes capitales europeas como lo son París y Londres.
En este marco, conocíamos esta misma semana que la revista 'Esquire' le ha nombrado Hombre del Año. Una distinción que, más allá de tener asociado un galardón que se le entregará en la ceremonia de rigor, trae consigo una de esas entrevistas extensas en las que no se deja nada en el tintero. Una en la que habla de muchas cosas y de entre las que, hoy, nos detenemos en ese espacio en el que reflexiona sobre la fama. En el que da ciertas claves que, a él, le han servido para no perder esa toma de contacto con el mundo real.
"Depositar tu autoestima en la balanza, en el aplauso y en la pomada de la gente es muy peligroso", es la frase que le sirve de prólogo a una explicación mucho más extensa que continúa así: "Y por eso creo que de vez en cuando hay que tomar distancia con el éxito, que creo que es una droga súper peligrosa. Y hacerlo de forma saludable y que tus éxitos sean también la sonrisa de tu mejor amiga e ir a comer con tus amigos todas las semanas, jugar al futbol con ellos, ir a conciertos, ir al fútbol con tu padre el domingo...". Hace una de esas acotaciones básicas: "Tener un nicho de personas sanas y favoritas en tu vida".
El lugar seguro
"Que tu casa sea un lugar seguro para ti", cuenta antes de ponerse en ese plan poético que tanto le gusta: "Y, metafóricamente hablando, que el lugar que tú habitas, que eres tú, sea un lugar bonito. Creo que todo eso se hace trabajándote, no hay otra manera. Y a eso he dedicado mi tiempo cuando no he estado subido al escenario de todas las capitales de España, de México, de Argentina, de Colombia… Eso que tanto nos gusta a los artistas: recibir aplausos y sentirnos guapos y admirados cuando estamos en el escenario". Así que, agradece a los que le tratan dentro de los baremos de la normalidad: "Pero, de repente, yo también le he cogido gusto a estar metido en un chat de amigos donde me insultan como a uno más, donde se meten con un montón de cosas mías que tienen que ver con mis defectos. Y creo que en eso reside la mayor salud".
Rescata una de esas enseñanzas que nos arroja la red, por si queremos acogerlas: "Leía en Instagram: 'Los grupos de amigos que más se meten entre ellos son los más saludables'". Dani reflexionaba acerca de ello: "Creo hoy en día tengo una vida muy bonita que me hace no echar tanto de menos el escenario, y gracias a eso puedo alargar entre tres y cuatro años el volver a hacer un disco, volver a hacer una gira y que el público nos eche de menos. Y digo ‘nos’ porque somos un equipo humano. Aunque yo pongo la cara, me hago las fotos y tal, detrás hay un trabajo increíble hecho por un equipo humano dirigido por una mujer increíble, formidable, fantástica, única, que nos dirige a todos y que se llama María Amaro".
"Y a un montón de personas que no conoce la gente y que son igual de importantes o más que yo. No sé qué más le puedo pedir a la vida. Lo único que puedo hacer, creo, es compartir todo lo que me ha dado esta vida de más. Aunque suene pedante, pero me siento en ese lugar, en el de apoyar, ayudar, donar…", remata una de esas voces clásicas del pop rock nacional.