La carta de Rick Astley a su 'yo del pasado' con la que reflexiona sobre la montaña rusa de su fama: "Ya teníamos una hija y sabía que si no tenía cuidado podía arruinarlo todo"
El intérprete ha recordado todo su recorrido vital en una sentida entrevista con la que deja en evidencia que nunca fue estrella de un día
Rick Astley, 2024
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Si hay una canción que se ha establecido como 'la flor de un día' por excelencia es 'Never Gonna Give You Up'. Aunque Rick Astley tiene otros números 1 como 'Together Forever' o 'Hold Me in Your Arms', esa es la canción que más ha impactado a la sociedad. El nacido en 1966 en Merseyside no ha tenido una vida de color de rosa, más bien ha experimentado una montaña rusa de buenos y malos momentos que le han colocado en el lugar que ocupa actualmente en la industria.
su última sorpresa
En su última entrevista para 'Big Issue', concretamente en la sección de 'Carta a mi yo más joven', reflexiona sobre su pasado y el presente de la industria musical, abriendo la puerta a su vida personal nunca antes narrada. A raíz de la viralidad reciente del rickrolling, el uso de su canción 'Never Gonna Give You Up' de manera sorpresa en contenido aleatorio, el artista volvió a conquistar las listas y a colocarse en lo más alto. Es por ello que las generaciones más jóvenes siguen descubriendo cuál es la base del artista gracias a entrevistas como la mencionada.
"ojalá hubiera podido disfrutar más"
"Me veo a mí mismo de joven todo el tiempo, porque me restriegan por la cara ese vídeo de cuando tenía 21 años", explica sobre esa canción que sigue viva en la sociedad. "Dicen que si te haces famoso en cierta etapa de tu vida —ya sea por esa bendición o por esa maldición— te quedas con esa edad para siempre. Hay algo de verdad en eso. Pero todos creemos que somos más jóvenes, ¿no?". En su caso ha sido una de cal y una de arena, aunque abraza ese pasado y explica cómo llegó al tema que le llevó a lo más alto.
Narraba que a los 16 años, la música fue "su vía de escape", aunque la fama llegó tan de golpe que no la saboreó del todo. "Ojalá hubiera podido disfrutar más de mis 15 minutos de fama", reconocía. Una experiencia que consistió en "subirse a un tren en marcha" cuya velocidad le llevaba de un lado a otro, sin detenerse en el presente. Por ello ahora mira con nostalgia ese tiempo de máxima popularidad que ahora "mira sentado desde el sofá queriendo sentarse junto a su 'yo del pasado' para susurrarle que no se tomara todo en serio".
vida personal de luces y sombras
La muerte de su hermano David por meningitis poco antes de nacer Astley marcó la vida de su madre, que llegó a sufrir una crisis nerviosa y nunca superó la pérdida. "Terminamos viviendo en casa de mi padre. Yo tenía cuatro o cinco años y mi madre vivía en la misma ciudad, pero no estaba entre semana. La veía por las tardes, pero no formaba parte de nuestra familia. Mis padres nunca, jamás, volvieron a hablar". Él tuvo más suerte en el amor, encontrando al amor de su vida en una discográfica en Copenhague y a los 27 años "estaba forrado y no disfrutaba de su carrera musical". Falta de sueño, cansancio acumulado y viajes lejos de su familia fueron las gotas que derramaron un vaso de estrés: "Para entonces ya teníamos una hija, y sabía que si no tenía cuidado podía arruinarlo todo. Podía arruinarla a ella. Pero también podía arruinarnos a nosotros. Así que me pareció una decisión fácil. Quería ser un padre diferente al mío, digámoslo así". Ahora ha regresado a los escenarios, considerando su performance en Glastonbury de 2023 como la soñada desde sus inicios, tan "asombroso" que todo ha merecido la pena en su carrera.