Alejandro Sanz y Shakira, una alianza musical 20 años después: similitudes y diferencias entre ‘La tortura’ y ‘Bésame’

Alejandro Sanz y Shakira han demostrado ser una pareja más que solvente en lo musical. Aquí la comparativa de dos piezas a las que separan 20 años, pero que tienen el mismo regusto a éxito

Cordon Press

Alejandro Sanz y Shakira: comparativa de 'La tortura' y 'Bésame'

Anita Guerra

Madrid - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

Una amistad llevada a la excelencia musical. Con esa frase podríamos resumir, en un solo brochetazo, la relación entre dos transatlánticos de la industria como lo son Alejandro Sanz y Shakira. La química entre ellos es total y, cuando juntan sus voces, han encontrado ese punto perfecto en el que encajar el uno en la de la otra, y viceversa. Ya lo comprobamos hace 20 años. Porque sí, ha pasado todo ese tiempo desde que lanzaran ‘La tortura’ -que, por cierto, sigues escuchando dentro de la mejor variedad musical de CADENA 100-. Ahora, lo hemos escuchado, una vez más, en ‘Bésame’.

Porque a mitad del pasado mes de mayo, Alejandro lanzaba la mitad de su disco ‘¿Y ahora qué?’ -para la otra media, habrá que esperar hasta otoño- y, como parte del ‘tracklist’, encontrábamos esa colaboración con la de Barranquilla que tanto ha dado que hablar. Porque ‘Bésame’ nos lleva a acordarnos de ‘La tortura’, y es inevitable establecer comparaciones sobre estos dos temas a los que les separan un buen número de cambios dentro de la propia industria, pero que no han afectado a cómo empastan ni quienes son.

Estar el uno para el otro

La primera diferencia que encontramos es que, mientras que ‘La tortura’ estaba concebida para ser parte de un disco de Shakira, ‘Bésame’ lo es para Alejandro. Vamos, que la llamada se dio en sentido inverso en cada una de las dos ocasiones. Lo que podría considerarse como un intercambio de favores musicales que, en este caso, no es tal. Porque el sentimiento de amistad está por encima del negocio. Al menos en el caso de ellos dos.

El inicio, a ideólogo cambiado

En el comienzo encontramos ese paralelismo: el de escuchar a Alejandro dando las primeras palabras a ‘La tortura’ y a ‘Shakira’ entonando como voz que se escucha nada más dar al ‘play’ en ‘Bésame’. Una especie de deferencia al invitado que, además, denota que no es una participación residual, sino que el peso que se va a llevar a lo largo de cada una de las canciones, va a estar repartido y equilibrado entre ambos. Vamos, que no es una simple pincelada de color que podría servir al ‘marketing’, sino un proyecto en el que se cuenta con el otro con todas las letras.

La evolución sonora

Han pasado 20 años y es obvio que el sonido no es el mismo. Ni técnicamente ni en esa manera que tienen cada uno de frasear y de cantar. En ‘La tortura’ estamos ante un ritmo latino festivo, caribeño, bailable… Un reguetón que aún estaba en pañales, con esa base machacona, pero usando diferentes instrumentos que lo dotasen de una identidad más rica. ‘Bésame, en cambio, nos lleva a un universo más ‘chill’. Con muchos elementos que nos recuerdan a esta nueva etapa que ha emprendido Shakira desde que pusiera el punto y final a su relación con Gerard Piqué. Y no podemos pasar por alto ese aullido final de Sanz en alusión a la loba con la que se identifica ella.

Temática amorosa

Otro de esos puntos de conexión, pero a la contra: porque la primera de las piezas de lo que habla es de ese desamor y del dolor dentro de esa relación en la que no se camina a la vez; en la segunda, lo que se pide es un ósculo: estamos ante la parte dulce de cuando dos almas se cruzan la una en el camino de la otra. Las dos caras de una moneda que se juntan si ponemos, en la cara A y la cara B cada una de estas creaciones que demuestran que son una pareja cantante de lo más solvente. Y, sobre todo, de esas que generan expectación y ‘plays’ cada vez que deciden poner en pie algo juntos. Para muestra, estos dos ‘botones’ que son ya parte de la historia de la música.