Celtas Cotos

Historia

Celtas Cortos surge en 1984 en un instituto de Valladolid gracias a un colectivo de alumnos que compartía interés por la música, especialmente por el folclore castellano, irlandés, bretón... Este grupo supone el embrión de la primera formación de Celtas Cortos, compuesta por Carlos Soto, Goyo Yeves, César Cuenca, Óscar García, y Luis Martínez de Tejada. 

Dos años más tarde se unen a la banda Jesús H Cifuentes y Nacho Castro y, con el impulso tras ganar un concurso local en Valladolid, deciden seguir adelante, ya con el nombre que conservan aún hoy: Celtas Cortos. 
Así pues, en 1988 graban una maqueta y, después de la incorporación de Nacho Martín, la banda firma su primer contrato discográfico, cuyo resultado es su álbum debut, titulado Salida de emergencia, y totalmente instrumental. 
 
En 1990, Celtas Cortos edita su segundo disco: Gente impresentable, cuyos temas sí incluyen letras, compuestas e interpretadas por Jesús H Cifuentes. Un disco con el que la banda, que crece tras la incorporación de Alberto García, consigue realmente hacerse un hueco en el panorama musical del país.  

Cuéntame un cuento (1991) supone el tercer álbum del grupo, y les vale a los Celtas un gran reconocimiento mediático que se traduce en conciertos multitudinarios y ventas elevadas.   

En 1993 ve la luz Tranquilo majete, un álbum que catapulta a la banda a escenarios de México, Holanda, Alemania, Italia, Portugal, Suiza… Entre los destinos internacionales del grupo destaca Francia, pues, con el paso del tiempo, se acabaría convirtiendo prácticamente en el segundo hogar del grupo. En estos días inciertos, disco publicado en 1996, presenta un carácter más rockero, gracias en gran manera al guitarrista Jesús Prieto “Piti”. 
 
Para el primer disco en directo de Celtas Cortos, Nos vemos en los bares, José Sendino coge el testigo de la guitarra, y también se incorpora Cuco Pérez al acordeón, lo cual hace crecer aún más en tamaño y riqueza de sonido a la banda. 
En relación a su siguiente trabajo discográfico, Tienes la puerta abierta (1999), la formación bucea en un sonido electrónico, presente el todo el álbum.  

En 2003 se publica C’est la vieséptimo disco de estudio de la banda, y primero con Antonio Muñoz “Antuán” como vocalista, quien asumiría esta labor hasta 2006. Además, en ese momento se incorporan también a las filas del grupo Luis Oscar Medina y Jesús González. 
Tres años después, Jesús vuelve a constituirse como la voz de Celtas Cortos; sería para la edición de 20 soplando versos, una compilación de sus canciones más sonadas. Además, dos años antes, Antón Dávila y Jorge Arribas volvían a las filas de la banda, cuya formación perdura intacta prácticamente hasta la actualidad, también con Diego Martín a la batería. 
 
En 2008 se lanza 40 de Abril, el primer disco totalmente inédito desde la vuelta de Jesús y, en 2010, Introversiones, que supone un homenaje a muchos de los artistas que han influenciado a la banda. 
Vivos y directos por su parte, publicado en 2012es un concierto en vivo que ofrece una versión acústica y, por otro, una eléctrica. 
 

Para el disco Contratiempos (2014)Celtas Cortos asume la labor de editar de forma independiente el trabajo, al que se incorpora Chuchi Marcos al bajo. 
El álbum In crescendo (2016), también grabado en vivo, esta vez junto a la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, el grupo consiguió llegar a propios y ajenos con una propuesta a lo grande. 
 
El último trabajo discográfico de la banda hasta la fecha es Energía positiva (2018), definido por sus miembros con estas palabras:  
 
“Los duendes celtas vuelven inspiradísimos. Vuelven con pura rabia y unas ganas tremendas de vivir. Vuelven con conciencia social, como nos tienen acostumbrados. Y es que, esa es la sensación que se le queda a uno cuando lo escucha, disfruta y digiere con calma: ganas de salir a la calle, gritar, bailar y luchar por lo que uno cree con alegría y mucho amor, sin dejar de lado las tristezas… que también son necesarias.”