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Iñaki Goicoechea, tras recoger el premio '¡Buenos días, Javi y Mar! Por un mundo mejor': ''Qué gran emoción''

 

Iñaki Goikoechea ha sido este jueves el primer premiado en subirse al escenario del cine Capitol de Madrid para recoger su reconocimiento como una de las grandes historias de esta edición de '¡Buenos días, Javi y Mar! Por un mundo mejor'. La emoción ha contagiado al público, que ha arropado a Iñaki en un momento tan especial.

El premio se lo ha dado la periodista y escritora Julia Navarro. Su discurso ha sigo muy emocionante: ''Os agradezco tanto que hayáis contado conmigo para que esta noche pueda conocer a los héroes anómicos, que para mí es un privilecio'', ha empezado diciendo. ''No hay mejor historia que la de estas personas que tenemos hoy aquí. Hoy vengo a hablar de un hombre, un superhéroe que dejó todo para luchar por los que más lo necesitan, en este caso los refugiados'', ha añadido. 

 

Iñaki, emocionado, ha agradecido el premio con unas palabras muy emocionante: ''Quiero dar las gracias a Javi y Mar, también a mi amiga Almudena, que es la que me inspiró y me llevó a hacer esto. Estos premios me encantan, porque dan mucha fuerza y visibilidad, aunque no deberían ser extraordinarios. Estas acciones deberían ser lo normal en el mundo entero. Esto nos da fuerzas para seguir trabajando en dar oportunidades y que especialmente los niños tengan un futuro mejor''.

 

Descubre la historia de Iñaki Goicoechea y Musikarama

Iñaki Goicoechea trabajaba hasta hace un par de años como economista en Acción Contra el Hambre, en la sede de Madrid. Decidió dar un cambio a su vida y dejarlo todo para irse a ayudar a los refugiados que estaban llegando a Grecia. Dejó el trabajo, amigos, familia y se embarcó en su proyecto personal.

Creó Musikarama, con la idea de dignificar a las personas, que por las guerras lo han perdido todo, a través de la música. De hecho, la palabra karama significa dignidad en árabe. Organizó una recogida de dinero, así como de instrumentos. Con los pocos ahorros que tenía se compró una furgoneta viejísima para poderlos llevar desde Madrid hasta Atenas por carretera.

Así comenzó todo hace dos años y medio. Organizó un grupo musical (siempre con refugiados sirios, afganos, iraquíes, kurdos) con el que dan pequeños conciertos llevando de nuevo las sonrisas a todas esas personas que siguen ancladas en Atenas y que no saben qué hacer con sus vidas.

Con el poco dinero que recibe de donaciones privadas, amigos y gente que va conociendo el proyecto ha conseguido tener un local en Atenas donde dan clases gratuitas de música -guitarra, canto..- a niños/as refugiados... Y donde tengan un lugar de encuentro. Iñaki le dedica todo su tiempo a Musikarama, sin cobrar absolutamente nada.

Ha gastado todos los ahorros que tenía, y ahora hace esporádicamente algún trabajo en verano que le permita mantenerse -pagar una habitación en Atenas y su comida- y seguir con el proyecto.

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