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Cine confinado, con Luis Moreno

Hoy proyectamos "Rebeca" y "Madre", de Alfred Hitchcock y Rodrigo Sorogoyen respectivamente
Cine confinado, con Luis Moreno

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“Rebeca” Alfred Hitchcock - EE.UU. - 1.940

Es mucho decir, pero quizá “Rebeca” sea la mejor película de Alfred Hitchcock. Vista 80 después de su estreno, todavía sigue asombrando por su perfección técnica y narrativa. Para el bueno del maestro inglés supuso su debut en el Hollywood dorado de la época y, visto lo visto, pocos podían imaginar un desembarco mejor.

El relato de intriga de la escritora londinense Daphne du Maurier fue un excelente punto de partida, repleto de ambigüedades y negruras, sin embargo la maestría de “Hitch” con sus sutiles planos, con sus inquietantes luces y sombras, con sus elegantes encuadres, consiguió elevarlo a la categoría de lo magistral.

Todo, absolutamente todo el cine de intriga y terror que vendría después, es deudor de este genio neurasténico y obsesivo. La Academia lo recompensó con un Oscar menor -mejor fotografía- y le privó de la gloria de la dirección. No importa, porque su sombra es tan alargada que nadie escapa a ella. “Rebeca” permanece en la retina. Es la poderosa influencia de película imperecedera que sigue fascinando a generación tras generación.

Ayer volví a Manderley. Y una vez más pude comprobar la rabiosa vigencia de sus oníricos muros. La señora Danvers sigue persiguiéndome en mis peores pesadillas. Lo malo, lo misterioso, es que en el fondo me gusta. Desde entonces reivindico las rebecas.

“Madre” Rodrigo Sorogoyen - España - 2019

A nadie deja impasible el cine de Rodrigo Sorogoyen. Su filmografía es tan corta como intensa. La tensión la preside. Y creo que a lo largo de los cuatro largometrajes que la componen, ha demostrado con suficiencia una sorprendente capacidad narrativa. Sin ningún género de duda, uno de los mejores talentos jóvenes que recientemente han aparecido por la alicaída cinematográfica patria.

Su última película, “Madre”, basada en un cortometraje de su misma autoría, es otro portento de buen quehacer cinematográfico. Contenida, penetrante, perturbadora, la historia de una mujer que pierde a su hijo en una playa francesa y queda atrapada en un oscuro recoveco temporal, se alza como una de las películas más personales y rotundas del año pasado.

Es cierto que en este sofocante lienzo de sentimientos se alza inconmensurable la figura de Marta Nieto, una atractiva actriz poco conocida que demuestra, con su sola presencia, ser capaz de sostener una compleja trama de pasiones e instintos. “Madre” no es una película complaciente. Ni falta que le hace. Porque su desoladora propuesta rebusca en la profunda tristeza de una mujer sin futuro. La desazón cala, se comparte, y uno percibe como la vida puede, en un suspiro, en un fogonazo, perder su sentido.

Sorogoyen es un brote verde. Ojalá nuestra infecta industria no lo contamine y sigamos disfrutándolo.

CADENA 100