SOCIEDAD

¿Alérgico y con gato? Algunos consejos para mantener esa convivencia

Los gatos son animales que se asean constantemente. Al hacerlo trasladan a su entorno caspa, polen y otras sustancias que pueden provocar alergias
¿Alérgico y con gato? Algunos consejos para mantener esa convivencia

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Se puede ser alérgico a gatos, perros, roedores y conejos e incluso reptiles y caballos. Por lo general, la alergia a animales de compañía se focaliza en perros y gatos. Los síntomas de una reacción alérgica pueden variar desde los más leves (estornudos, tos, enrojecimiento de la piel y prurito) o hasta los más graves (una crisis de asma). En este sentido, hay gente que, pese a tener alergia a sus mascotas no pueden desprenderse de ellas, por lo que hacen un esfuerzo extra y empiezan a tener en cuenta medidas que puedan minimizar las reacciones de nuestro organismo ante los alérgenos y que quizás antes no habían pensado.

La Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC) te ofrece algunos consejos muy útiles para atenuar o aliviar los síntomas de esas alergias:

Existen dos tipos de tratamientos medicinales: vacuna o antihistamínico. Para estos cuales es necesario receta y recomendación del especialista en materia. Por norma general, estos deberían reducir las reacciones de nuestro organismo, pero a veces no es suficiente por lo que completar el tratamiento con otras medidas será más eficaz

Intensificar las medidas de higiene del animal: Lava su cama y sus recipientes frecuentemente. Además, si duchas al gato con asiduidad conseguirás disminuir la carga alergénica que se acumula en su pelo y caspa. No obstante, debes saber que esta solución de bañarle tiene inconvenientes. Uno de ellos es que la superficie cutánea del animal pierde su manto lipídico natural y el pelo sus aceites protectores. Por lo que el uso frecuente de agua y jabón reseca la piel y el pelaje y esto puede provocar una mayor producción de caspa, descamación y residuos. Por lo que te recomendamos usar una loción de uso tópico. Esta reduce la carga alergénica de perros y gatos.

Limita los movimientos de tu gato, no dejes que se suba a tu cama o que se suba al sofá, por ejemplo. Tampoco le permitas que se acurruque en tu almohada.

Limpieza de la casa: esta es, junto con la higiene del animal, una medida clave. Manteniendo los diferentes espacios del hogar limpios reducirás, significativamente, cualquier posibilidad de acumulación de caspa o pelo en el suelo o en el aire. En este caso, el uso del aspirador puede que sea más efectivo que la escoba y coloca purificadores de aire, por ejemplo. Una buena ventilación y evitar el uso de herramientas de limpieza que puedan desplazar partículas a otras estancias o muebles de la casa son factores que contribuirán a reducir la sintomatología.

Las alergias no son fáciles de llevar y más aún si tenemos el foco de la reacción a nuestro lado, como ocurre con las mascotas. Pero no por ello debemos rendirnos rápidamente, una alergia no es excusa para abandonar a un animal.

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