Noelia Salvador

"Enfermera y poeta" en tiempos de pandemia

"Cuando hilé mi sangre se nos anudaron los meñiques".
Noelia Salvador

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Noelia Salvador tiene 22 años y es natural de Castellón.

Puede que 2020 fuera un absoluto caos pero en medio de todo ese huracán terminé la carrera de enfermería y nació mi primer poemario "Cuando hilé mi sangre se nos anudaron los meñiques". Llevo escribiendo desde 2014 pero nunca he sacado nada a la luz hasta este 2020. Por lo que mi trayectoria poética es al mismo tiempo extensa que reducida. En enero del año pasado creé la cuenta de Instagram DreamAtenea, donde nació el libro esta cuarentena, y donde a día de hoy tengo más de mil seiscientas seguidores en una comunidad poética muy bonita. Como digo, el libro nace esta cuarentena y está escrito de principio a fin con la idea de contar una historia, mi propia historia, a través de los poemas.

"Cuando hilé mi sangre se nos anudaron los meñiques" Un poemario que no sólo cuenta la historia de mi vida sino que es un túnel hacia aquellos años que viví. La rima continua durante todo el poemario es en hilo conductor que guía al lector a lo largo del túnel. Una historia de superación y de amor propio por encima de cualquier amor romántico que se aparezca. "Cuando hilé mi sangre se nos anudaron los meñiques" cuenta la historia de cómo conseguí convertir toda la sangre perdida en combate en un hilo rojo. Cómo tuve que anteponer hilar esa sangre ante cualquier otro suceso en mi vida. Y cómo la incertidumbre toca a mi puerta cuando, por fin, tengo en mi mano un hilo rojo en lugar de sangre y no tengo claro si aquel meñique, que en su día aparté, estará anudado al mío al final del túnel. Un pequeño guiño a la historia japonesa del hilo rojo.

Dos poemas. El primero es el que está en la contraportada del libro y con el que empieza el libro en sí. Además, hice un booktráiler con este poema. Y el segundo es el último poema del libro.

Poema contraportada y booktráiler:

"¿Cuántas oportunidades tienes antes de que te juzguen?

¿Cuántas veces puedes apostar por ti misma y volver a jugarlo todo a su sonrisa sin cargar con las cruces?

No se trata del tiempo que permanecerás ahí esperándome, sino del que yo necesito para mí.

He perdido tanta sangre en combate que decidí hilarla y convertirla en soga, pero de rescate. En un hilo rojo que simplemente ate lo que tenga que anudar.

Que yo no me puedo preocupar de otra cosa que no sea salvar mi alma. Que no habrá nadie que venga a rescatarla y no sea mi propia mano. Que no habrá nadie que pueda salir indemne de este naufragio. Que este vivenciario no solo lo he dolido yo. Como mínimo tu corazón y el mío han salido heridos.

Veremos si al final de todo lo vivido, nuestros meñiques estaban anudados por este hilo. "

Y el último poema, "Hilo rojo":

"Ignoro si era rojo

el hilo que unía nuestros meñiques.

Si terminó siendo el artífice

de mis idas y venidas,

o si solo eran manías tuyas

de cruzarte en mi camino.

Tratamos de hacer

con el hilo un ovillo

y terminamos siendo títeres

con las riendas sueltas

y las manos heridas.

Al final,

con tantas idas y venidas

y caminos cruzados,

fueron las cicatrices en las manos

las que escribieron el epitafio

de este naufragio.

Ignoro si en un principio

era rojo aquel hilo

o fuimos nosotros

quienes lo teñimos

con sangre y lágrimas.

De tanto pensar

que estábamos atados

en lugar de unidos,

de tanto tratar de escapar.

De querer ser,

aunque

nunca

fuimos.

CADENA 100