Palabras que utilizamos de forma incorrecta sin saberlo

"A grosso modo" o "en base a" son solo algunos ejemplos de fallos que cometemos al hablar y al escribir
Palabras que utilizamos de forma incorrecta sin saberlo

*En base a

Redacción CADENA 100

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Nuestra lengua está en continuo cambio. Prueba de ello son las nuevas incorporaciones o cambios que presenta la Real Academia de la Lengua Española (RAE) cada cierto tiempo. Algunas, más sonadas -y a veces, criticadas-, como la eliminación de la tilde en el adverbio “solo” y en los pronombres personales: “este, esta”.

Sin embargo, hay palabras o expresiones que llevamos utilizando mal prácticamente desde que tenemos uso de razón, y para las que no tenemos excusa; más que nada, porque no han sufrido ningún cambio normativo:
 

*A grosso modo
Si no queremos pillarnos los dedos, podemos sustituir esta expresión directamente por “a grandes rasgos”, una de las traducciones de dicha locución latina. Si optamos por el latín, debemos utilizar esta expresión sin la “a”, y en cursiva o entre comillas simples (') por tratarse de otra lengua.


 

*En base a
Esta expresión es incorrecta porque, según la RAE, “podría tratarse de un calco del italiano in base a, única lengua de nuestro entorno en la que se documenta —desde finales del siglo XIX— esta locución, ya que en inglés se dice on the basis of y en francés sur la base de”. En su lugar podemos utilizar, por ejemplo, la expresión “en función de”.
 

Palabras que utilizamos de forma incorrecta sin saberlo

A grosso modo*


Infinitivos en lugar de imperativos
Mucha gente utiliza esta forma impersonal del verbo en vez de su forma conjugada con el significado de orden. Ejemplo: "venir* aquí", cuando lo correcto sería “venid aquí”.
 

Adverbios + pronombres posesivos.
Ejemplo: "Detrás mía*" o "encima tuyo*". Los adverbios son palabras invariables, así que no pueden modificar en género y número el pronombre al que acompañan. Lo correcto sería utilizar "detrás de mí" o "encima de ti".
 

Redundancia
Hay vicios que, sobre todo al hablar, nos cuesta evitar, como “subir arriba” o “bajar abajo”. Los que nos dedicamos a la comunicación solemos caer mucho en esto. Por ejemplo, al utilizar adjetivos para enfatizar, que en realidad son innecesarios. Ej: “testigo presencial” o “réplica exacta”.
 

Dicen que todos los días se aprende algo nuevo, y la verdad es que hay cosas que, aun sabiéndolas, nos cuesta más recordar pero, si las vamos repasando cada cierto tiempo, acabarán por grabarse a fuego en nuestra memoria.

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