El truco para no sudar con la mascarilla y aliviar la sensación de asfixia

Las mascarillas han llegado a nuestra vida para quedarse y son muchos los cambios que han provocado en nuestro día a día, otros que se pueden evitar
El uso de las mascarillas en la ''nueva normalidad''

Tiempo de lectura: 3’

Las mascarillas han llegado a nuestra vida para quedarse. Aunque en un principio iban a ser obligatorias solo durante el Estado de Alarma', la realidad ante la situación que vivimos y la prevención que hay que tener ha ido haciendo que poco a poco se conviertan en un complemento más del día a día, en uno fundamental.

Es el primer verano que pasados con ellas, en la playa y de camino a la piscina, en los restaurantes y en cualquier lugar que no pueda cumplirse el metro y medio de distancia entre unos y otros. Una situación excepcional con la que hay que convivir a largo plazo. Eso sí, las mascarillas ya no son las quirurgicas clásicas, ahora las tenemos de todas las formas y colores, eso sí, lo que no cambia es la sensación de ansiedad que da cuando se llevan durante mucho tiempo seguido.

Han sido numerosos los cambios de criterio desde que empezó la pandemia sobre el uso de la misma, primero no era necesaria para meses después ser obligatoria, y sino la llevas en los momentos donde es necesaria como un lugar donde no puedes mantener la distancia de seguridad con las personas, podrías ser multado y de hecho, se es multado. A esto se suma que la sensación de agobio, asfixia y el sudor se incrementa con las altas temperaturas, pero también cuando llevas más de 20 minutos con la mascarilla puesta.

Por ello, tratamos varios puntos para intentar rebajar este agobio y el molesto sudor en la cara que se produce con el calor y nuestra propia respiración o la propia ansiedad.

Las mascarillas: bulos y verdades a tener en cuenta

¿Cómo puedes evitar sudar con la mascarilla puesta?

Nos costará más o menos tiempo, pero tendremos que acostumbrarnos, aunque no sea cómoda porque si llevas gafas puede que se te empañen o las gomas puedan hacerte daño en las orejas; y a esto se suman las altas temperaturas, si normalmente en verano hay días que no soportamos el calor, pues ahora será todavía peor porque tendremos que aguantar la mascarilla, que incluso te hará sudar, no nos lo pone del todo fácil.

Aun así, a pesar de sentir agobio por llevar la mascarilla puesta, es imprescindible que la llevemos para evitar contagios. La investigación publicada en la revista científica 'The Lancet' recoge que el uso de la máscara y el distanciamiento social son las dos estrategias más efectivas para prevenir la transmisión del coronavirus.

Mascarillas y geles para la nueva normalidad

¿Por qué el uso de mascarilla aumenta el calor?

Cuando llevamos puesta la mascarilla podemos sentir calor en nuestro rostro, esto se debe a que cuando respiramos “nos enfriamos”, por lo que si utilizamos una máscara que se calienta más rápido, “puede conducir a una temperatura elevada de calor extremo, especialmente si hay humedad”, explica Dr. Richard Wenzel, profesor de la División de Enfermedades Infecciosas en la Facultad de Medicina de la Universidad Virginia y recoge CNN.

Esto quiere decir que, si puedes respirar fácilmente a través de tu máscara y la estás usando al aire libre, podría recalentarse. Si empiezas a sentir dificultades para respirar, quítatela, pero siempre que sea posible estar a un metro y medio o dos metros de distancia de otras personas. Aunque, siempre puedes evitar salir a las horas que las temperaturas son más altas o cuando están más concurridas de gente.

Multa de 100 euros por no llevar mascarilla en el coche

El material y la colocación de las mascarillas

Las mascarillas de algodón tienen más transpirabilidad y son más cómodas. Aunque también las de capas externas de algodón y capas internas de franela también funcionan.

Las máscaras deben cubrir la nariz y la boca; no sirve que las lleves colgadas de una oreja o bajada en el cuello, de esta forma no estarás evitando contagiarte. También debe ir ajustada a los lados de la cara, pero sin apretar por dentro para evitar que la respiración no esté obstruida.

Mascarilla de repuesto para evitar el sudor

Si vas a pasar muchas horas fuera de casa, va a ser un día de altas temperaturas y crees que vas a sudar, intenta llevar una mascarilla de repuesto, dentro de una bolsa de plástico, para cambiártela cuando se humedezca.

Si sudas, la mascarilla se te pegará a la cara y te costará más respirar. En cambio, si llevas una en el bolso o en la mochila puedes cambiártela cuando empieces a sentirla húmeda.

También te puede interesar:

La gran mentira sobre el uso y desinfección de la mascarilla

Esta será la multa que tendrás que pagar por no llevar la mascarilla en el coche

El tremendo error que cometes al reutilizar tu mascarilla y que favorece al contagio

Relacionados

CADENA 100