El teatro, un remedio infalible contra la timidez

Descubre las ventajas de la interpretación aplicables en tu día a día. Sin límites ni vergüenzas que valgan. Confía en ti
Teatro

 

Raquel Castejón

Raquel Castejón

Redactora CADENA 100

Tiempo de lectura: 1’

Aunque la vergüenza suela asociarse a la inseguridad de la época adolescente, y con frecuencia definamos a algunas personas como tímidas, casi todos tenemos momentos en los que experimentamos el clásico “tierra trágame”. 
Nuestro rostro enrojece, sentimos cómo se aceleran nuestras pulsaciones, o simplemente nos vemos desde fuera torpes, bloqueados; en cualquier caso, extraños; ya sea en una entrevista de trabajo, en una cita, o comiendo solos en un restaurante. Algunos incluso tienen pavor a realizar cualquier trámite por teléfono, o a preguntar una dirección a un desconocido por la calle. 

Pues bien, el teatro puede ser un buen remedio para superar esas pequeñas - y grandes- inseguridades y así poder comernos el mundo, que es lo suyo. 

Para empezar, cualquier actividad para la que, a priori, no tengamos facilidad nos va a reportar un chute de autoestima si logramos practicarla e ir dominándola con el tiempo. Es cierto que la interpretación tiene un componente innato pero, como en cualquier disciplina, el entrenamiento es fundamental; en el caso del teatro, tenemos la ventaja de poder ensayar solos frente al espejo, o de recitar nuestro texto al aire y grabarnos con el móvil. 

teatro

 


Por no hablar de la importancia de aprender a hablar en público, una situación a la que tenemos que enfrentarnos de forma imperativa en mayor o menor medida; ya sea en el discurso de la boda de un primo, en una reunión con nuestro jefe, o en el supermercado cuando alguien trate de colarse. Es importante pronunciar correctamente, proyectar la voz sin gritar y modularla para decir exactamente lo que queremos, y así hacer llegar ese mensaje y no otro. Para ello, el hecho de hacer nuestra durante un rato una personalidad, una forma de pensar, sentir y comunicarse ajena nos ayudará a explorar nuevas formas de relacionarnos. 

Además, el teatro nos ayuda a acompañar con nuestro cuerpo lo que queremos transmitir. Aprenderemos lenguaje gestual, ejercicios para activarnos; canalizar la alegría y eludir la tristeza, generar euforia de la nada o transformar la rabia en calma.  

En definitiva, esta arte interpretativa puede ser la clave a la hora de manejar mejor nuestras emociones y ganar en seguridad