Las claves para renovar tu armario después de Semana Santa

Para que el orden con tu ropa venza sobre el caos sigue estos consejos que te proponemos

Bárbara Castro

Tiempo de lectura: 2’

Aunque ya sabemos lo que dice el dicho 'hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo', la realidad es que el calor se está empezando a notar y ya es hora de hacer un cambio de armario. Esta tarea puede resultarte demasiado aburrida para que, finalmente, no consigas el efecto deseado, pero en esta ocasión os vamos a dar unos consejos que creemos que os pueden ayudar.

Vacía todo el armario y selecciona

Lo primero que hay que hacer es sacar toda la ropa que guardamos en el armario ya que, de este modo, será mucho más fácil darnos cuenta de lo que tenemos. Una vez hecho esto hay que empezar a decidir qué cosas nos serán útiles y cuales no en esta nueva temporada. Repasa una a una cada prenda y plantéate si realmente te emociona o te servirá, si la respuesta es no retíralo y guárdalo para otra ocasión, aunque también puedes venderlo o donarlo si sabes que no lo volverás a usar definitivamente. Si algo no te encaja en el armario para esa temporada es que no te hace falta.

Aprovecha para limpiar

En el armario acumulamos mucha ropa y en rara ocasión conseguimos vaciarlo al completo para limpiarlo. Este momento es idoneo y, de esta manera, conseguiremos que nuestro armario esté impecable y no tenga ningún olor que pueda afectar a nuestras prendas. Además, si quieres que el efecto sea más duradero, puedes poner bolsitas con flores secas para propiciar un buen aroma tanto en el mueble como en la ropa. 

Organiza todo de manera práctica

La manera más útil es ordenar las prendas por colores, en la medida de lo posible. Esta clasificación puede resultar útil para decidir qué outfit ponerte cada día y, para facilitartelo aun más, puedes organizarlo por estilos: ropa para salir de fiesta, para trabajar, para ir a clase, para hacer deporte, etc. 

Ciertas prendas mejor colgadas

Las camisas siempre deben ir colgadas, con espacio suficiente entre una y otra para que no se arruguen. Los trajes normalmente se cuelgan, a menos que se vaya a viajar, en cuyo caso se pueden doblar con mucho cuidado en la maleta. Lo más recomendable con los trajes es utilizar fundas para evitar el polvo en los hombros, aunque si se usan a diario no sería necesario. Las blusas y vestidos con tejidos que tienden a arrugarse es mejor optar por una percha. 

Para economizar espacio, los jeans y pantalones pueden colgarse en una percha múltiple. Sin embargo, salvo estos últimos, es mejor que cada ropa tenga su propia percha para así no olvidar de ciertas prendas en nuestro armario

Los bolsos a la vista

Es complicado encontrar espacio para nuestros bolsos, pero si no los vemos es probable que acabemos usando siempre el mismo. De este modo, podrás lucir todas tus carteras, mochilas y bandoleras.

Puedes hacer un inventario

Muchas veces no nos ponemos todo lo que tenemos porque ni si quiera recordamos que existe, por lo que un buen truco para evitar esto es hacer una especie de inventario. Si no quieres apuntarlo todo en un papel o en una nota del móvil, existen varias aplicaciones que permiten fotografiar y almacenar la ropa y los complementos, pudiendo crear los modelos perfectos para cada día.

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