Cabañas en los árboles,una original alternativa a las casas rurales

Un contacto directo con la naturaleza que supondrá tu retiro perfecto

Redacción CADENA 100

Tiempo de lectura: 2’

Dormir en los árboles parece una idea recién sacada de cualquier cuento relacionado con los elfos, pero no es así, ya que cada vez son más las personas que apuestan por desconectar en un oasis repleto de naturaleza en donde respirar una paz absoluta, desde las alturas.

Cuando se piensa en desconectar ¿quién no ha soñado con dormir en una cabaña en la copa de un árbol? Cabañas en los árboles, es uno de estos lugares situado en el País Vasco (Vizcaya) a tan solo 10 minutos en coche del Parque Natural Urkiola, en donde se puede disfrutar de una escapada de cine, para experimentar una sensación de libertad e intimidad, lejos del estrés que produce la capital.
 


Sumergidas en un océano de ramas se encuentran estas cabañas camufladas, de hasta 17 metros de altura cuyo placer solo se puede saborear con un exilio en el bosque.
 


Fue una pareja de amigos; ella holandesa y él francés, los que, apostando por su pasión por la naturaleza, decidieron transmitir de forma lúdica ese amor ecológico y a veces tan necesario que dejase huella en aquellos que decidiesen visitar el lugar.
 

“Todo comenzó con la lectura de historias mágicas relacionadas con el mundo de las hadas y los elfos que nos inspiraron para crear este lugar”


Llevan tan sólo tres años, y a pesar de que cuentan con cinco cabañas, tienen planes de ampliación y su objetivo es terminar 2017 con tres más. Estos cinco alojamientos (todos ellos diferentes) son nombrados, por especies de aves; Amalur, Elaia, Txantxagorria, Hontza, salvo la suite, que no tiene un nombre de ave sino simplemente “presidencial”,  y están hechas con madera natural no tratada. 
 

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Todas cuentan con las prestaciones de cualquier hotel de lujo y tienen a su vez una terraza para disfrutar de las vistas durante la cena o el desayuno, además de un spa ecológico  en el jardín de caserío, para sumergirse en esta experiencia depuradora.
 


A pesar de que las cabañas son el alojamiento estrella en el bosque, pegado al caserío había un antiguo camping que tenía una explanada muy grande en la que decidieron incluir unos  “carros cíngaros” propios del pueblo gitano y muy conocidos por su carácter nómada, con decorado hippie, bohemio y del todo colorido, que tampoco pasan desapercibidos y son los favoritos de los grupos familiares.

“Nunca corazón errante tuvo casa en que vivir. Cíngaro de mil caminos, entre estas nobles paredes podrás detener tu paso y al son de alegres violines, cantar, bailar y reír”, es la cita de bienvenida al lugar.

 


Este lugar tan innovador y a la vez tan tierno, que devuelve a la infancia y a las ganas de soñar “dormidos en un árbol”, permite practicar senderismo, hacer distintas rutas en bicicletas, que se pueden alquilar en un pueblo cercano, e incluso visitar un parque de aventuras con los más pequeños de la familia.

Cabañas en los árboles, permite reencontrarse en cuestión de días no sólo con la naturaleza, sino con la persona o personas con las que elijas pasar la estancia, que en ocasiones por el ajetreo de la ciudad o el vicio a las nuevas tecnologías no se  les dedica el tiempo que requieren.

Viajar siempre exige desconectar, pero estas cabañas no lo ponen difícil con ese encanto mágico que rodea el lugar y que te permite hacer un auténtico “detox” rodeado de naturaleza.
 

“La tierra no pertenece al hombre, sino el hombre a la tierra”, recuerdan desde “Cabañas en los árboles”. 

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