Ya se sabe que la vida amorosa de los personajes públicos tiende a ser más frenética que la del común de los mortales. Sin embargo, y para alegría nuestra, que adoramos a este hombre, Will Smith ha cumplido recientemente dos décadas desde que se casara con la también actriz, además de productora, cantante y empresaria, Jada Pinkett.

La pareja se conoció en un casting de El Príncipe de Bel-Air y, aunque ella se quedó sin papel, a la larga, ha ganado mucho más... los actores se casaron en 1997, y actualmente tienen dos hijos: Jaden, de 18 años, y Willow, de 15.

En una reciente entrevista, Will Smith dijo que “alguna vez se han preguntado cuál es el secreto de un matrimonio exitoso, y al final simplemente se trata de no rendirse. No se puede esperar que sea un camino de rosas; de hecho, su matrimonio ha sido lo más difícil y exigente por lo que han pasado en la vida. Simplemente, no son de los que se rinden. Han trabajado en ellos mismos individualmente e intentan mostrar al otro una cara mejor cada día".

En su cuenta de Instagram, "el hombre de negro" también tuvo unas bonitas palabras en relación a su feliz matrimonio:

“El amor es como la jardinería. Con los años, he aprendido a centrar mis esfuerzos en ayudarte a que florezcas y te conviertas en lo que tú quieres ser, en lugar de exigirte que te conviertas en lo que mi frágil ego pudiera necesitar que fueras. He aprendido a encontrar el placer en alimentar tus sueños, en lugar de pelear contigo para satisfacer mis inseguridades y necesidades egoístas".

Will SmithPor su parte, Pinkett hace revisión de los veinte años desde que se dieran el “sí quiero” con estas declaraciones, que dio durante una entrevista:

"Crees que conoces a la persona con la que estás casada y con la que convives desde hace mucho tiempo, pero no es cierto. Cada día aprendes algo. Todavía estoy aprendiendo cosas sobre mí y sobre él. De eso se trata, de crecer juntos".

¡Enhorabuena a la pareja, y que sean muchos años más!

Un abrazo de Jordi Cruz.