Cuando el calor aprieta hay que buscar soluciones y si también nos endulzan el día, ¡mejor que mejor! A comienzos del siglo XIX hubo una bebida que protagonizó los veranos de los madrileños y hay otras que han sido protagonistas de nuestras tardes estivales junto al mar o en aquellos viajes al pueblo... ¿cuál era tu favorito? Seas de café helado, de limón granizado o de leche merengada, ¡en verano acertarás seguro con estas bebidas!

Trío de ases para refrescar el verano

Leche merengada. Es un clásico en la gastronomía española y hasta Benito Pérez Galdós hablaba de ella en sus libros. Contiene una serie de ingredientes que nos aportan vitaminas, calcio, nutrientes... Y es que es un postre (o bebida para merendar, ¡o para cuando quieras!) que contiene leche, clara de huevo, azúcar, limón, canela y una pizca de sal. ¡No puede ser más sencillo y rico!

Café helado. Contiene pocas calorías y es ese aporte extra de cafeína que puede venir bien si luchamos contra el calor y la pereza que podemos sentir en verano frente a las altas temperaturas. Además es muy, muy facil de preparar: tan sólo bastará con preparar el café, meterlo en el congelador y, antes de servir, pasarlo por la licuadora. Lo bueno de esta bebida es que podemos acompañarla de helado de vainilla y crear un postre refrescante y diferente.

Limón granizado. Un clásico también del verano y de los paseos a la orilla del mar. Y su receta es ligera y sencilla de preparar para que la puedas hacer en casa. Limones pelados, azúcar, agua y cubitos de hielo picados... ¡añádele un toque de rayadura de limón para que tenga un aspecto de profesional y tendrás la receta perfecta! Además, si no quieres echarle azúcar y evitar calorías extra, también podrás prepararlo con edulcorantes naturales o más ligeros.

Y para ti, ¿cuál es el sabor del verano?