Cada año, el último miércoles de agosto tiene lugar en Buñol esta peculiar guerra con tomates por munición.

La historia más fiable que explica esta fiesta se remonta a 1945, cuando unos jóvenes que acudieron al desfile de gigantes y cabezudos quisieron formar parte de él, lo cual generó una pelea y acabaron por tirarse verduras de un puesto de la calle, y así lo recrean cada año desde entonces personas de todo el mundo.

En 2002, además, esta fiesta fue declarada de Interés Turístico Internacional.


tomatina

Por supuesto, la Tomatina tiene unas reglas, como la prohibición de introducir en el recinto botellas, así como lanzar, rasgar y romper la ropa propia o la ajena.
Al ser una batalla pacífica, también se recomienda chafar el tomate antes de lanzarlo.

Los peques de 4 a 14 años cuentan asimismo con su propia Tomatina, y además es gratis.

Da gusto ver tradiciones tan sanas, literalmente,
¡un abrazo de Jordi Cruz!