Qué tal, soy Ruth Medina. Hoy te traigo algo que a mí me genera siempre mucha curiosidad: esa facilidad que tenemos para aprendernos las canciones. Pueden pasar años sin escuchar aquella canción que nos gustaba tanto, y sin embargo, recordamos perfectamente la letra de principio a fin.

Que todos tenemos memoria selectiva no es ninguna novedad. Pero ¿sabes por qué se nos quedan las canciones en la cabeza? Según un estudio reciente, nuestro cerebro guarda por separado la letra y la melodía. Otro de los motivos es la emoción que nos provoca. Si asociamos una canción a momentos emotivos de nuestra vida, nuestro cerebro la fija como recuerdo.

memoria

Recordar canciones es como montar en bicicleta

Un ejemplo claro para entenderlo:

La primera vez que aprendemos a montar en bici, la parte motora de nuestro cerebro activa una función de "autoguardado", de manera que, aunque hayamos estado tiempo sin montar, queda almacenado como un hábito que recupera sin esfuerzo. Lo mismo pasa al escuchar canciones.