Pongámonos en situación... Un día sales al jardín de tu casa a cortar el cesped y a fotografiar a algunas aves y cuando terminas de hacerlo todo ves que en el suelo se mueve algo. Al apuntar con la cámara descubres que hay un pequeño ratón justo al lado de tu pie.

Esto es lo que le pasó a Simo Dell, en el jardín de su casa.

Ahora hay dos maneras de reaccionar, una ponerte a gritar como un loco y poner trampas por toda la casa, o la que tuvo el protagonista de nuestra historia, hacerles la vida más fácil.

¿Y cómo lo hizo? Pues les construyó una aldea en miniatura y como buen fotógrafo ha documentado toda esta hazaña con una particular y divertida sesión de fotos. Los ratones están tan agradecidos que incluso posan. Dell ya tenía experiencia en sacar fotografías a los roedores porque tuvo hace tiempo otro ratón al que le gustó su cobertizo y estuvo un tiempo de inquilino en él.

 

Construye una aldea en su jardín para unos ratones

A Simon le gustan y mucho los animales “Tenemos todo tipo de fauna en el jardín. Muchos tipos de aves, como estorninos, gorriones, mirlos, petirrojos y más. Incluso una garza gris que se ha llevado la mayor parte de los peces de colores de mis estanques" asegura.

Su pequeño y particular zoo empezó con el roedor que te comentaba. Le llamó George. Apiló unos pequeños troncos alrededor de una caja para hacerle una casa y lo cubrió de musgo y paja para crearle un poco de refugio contra los gatos.

 

Construye una aldea en su jardín para unos ratones

Y ahora ha continuado con esta familia de ratones. Lo que Simon quería era construirles un hogar y que tuvieran un lugar seguro en su jardín. Empezó a darles de comer para que no tuvieran que salir de allí a buscar alimento y pudieran convertirse en presas de otros animales. Además, esto le servía para tener modelos para sus sesiones.

 

Construye una aldea en su jardín para unos ratones

De repente, tras unos días empezaron a llegar bastantes más inquilinos y Dell tuvo que ampliar la ciudad en miniatura que había construido. Ha tenido que agregar más habitaciones y parece que este pequeño poblado va a seguir creciendo. Los roedores están encantados con sus casitas como puedes ver en las fotografías que ha conseguido Simon un buen zoom.

Como ves los menús que les prepara son de lo más variado, así cualquiera se mueve de allí... Comida, casa y seguridad, ¿Qué más se puede pedir?
¡¡Feliz viernes!!