¿Qué pasa cuando una familia presidencial tiene que abandonar la que ha sido su casa durante años? Pues que empiezan a tener preocupaciones como el resto de los mortales, a lo mejor no las mismas pero sí parecidas. En este caso te voy a hablar de los Obama, porque Michelle Obama ha reconocido en una entrevista concedida a The Ellen DeGeneres Show que tienen una lucha encarnizada por el espacio. 
Según contó la mejor parada de todos ha sido su hija menor, Sasha que tiene una lujosa suite de dos habitaciones con una sala de estar y dormitorio. Y la peor parada, la mayor, Malia, que el pasado septiembre se fue a Harvard a estudiar y no tiene ni cuarto propio en la nueva casa. ¿Y el ex presidente de EE.UU qué? Pues ha tenido que conformarse con la habitación más pequeña. “Él ha salido mal parado en esta nueva reconfiguración del espacio. ¡Ni siquiera tiene espacio para su vestidor! Y su despacho está en la habitación más pequeña”, aseguró su mujer. Eso sí, a cambio le han instalado una pista de baloncesto en la parte trasera de la casa.

La nueva casa de los Obama


Antes de llegar a la Casa Blanca, Michelle y Barak compartían un modesto hogar en Chicago así que sabrán sobrevivir a ello, pero claro, cambiar la residencia presidencial después de tanto tiempo por una casa de muchos menos metros, no debe ser fácil. Los que no se han acostumbrado de momento son sus dos perros, Sunny y Bo. Antes no escuchaban ni el timbre y ahora les vuelve locos cada vez que va alguien a casa.
Te cuento datos de la nueva vivienda del ex presidente. Está carca de la residencia oficial de Trump, les costó casi 8 millones y medio de euros, tiene 8 cuartos y 9 baños.
Me quedo con estas palabras que dijo la ex primera dama "En los ocho años en la Casa Blanca aprendí que nuestro hogar es ese que nosotros construimos. Estuvimos ocho años en la Casa Blanca, pero nunca fue nuestro hogar... No era esa casa, era nuestro amor. Ahora lo único que hemos hecho ha sido trasladar esos valores a otra residencia”.
Un besazo de Grethel González, que tengas un ¡¡buen domingo!!

 

La nueva casa de los Obama