¿Quién no ha roto un plato alguna vez? Pero, si se trata del típico objeto preciado que nos acompaña desde la infancia que, además, utilizamos a diario, y tenemos en cuenta que nos referimos a una taza con un perrito adorable, la cosa se pone seria.

Esto es lo que le ocurrió a Jorge Mayo López, quien colgó esta foto en Twitter, con la que comenzó esta historia viral:

taza 1

Veamos el antes y el después de la catástrofe... (No se sabe si la mujer de Jorge tiene Twitter y ya está al corriente de que parte de su infancia está hecha añicos).

taza 2

En este punto, los usuarios de Twitter se vuelcan con la causa y emprenden la búsqueda de una taza que pueda reemplazar la del perrito...

taza 3

Hasta le proponen a Jorge otra alternativa...

taza 4

Creemos que el protagonista de esta historia se ha decantado finalmente por esta última opción. Solo por su esfuerzo, y por la respuesta de completos desconocidos implicados en la causa, la nueva taza de su mujer tendrá valor.

Un abrazo de Jordi Cruz, ¡y suerte con el cambiazo, Jorge; seguro que tu mujer lo entiende!