Gary Fisher es mucho más que un bulldog francés. Era el perrito fiel e inseparable de Carrie Fisher; tal es así, que la siguió hasta la última entrega de La guerra de las galaxias, que se rodó el año pasado antes de que nuestra princesa Leia nos dejara.

Un acérrimo de la saga y miembro del portal fan Fantha Tracks, Clair Henry, reconoció el can con aspecto de alien, y decidió preguntarle por Twitter directamente a Rian Johnson, director del Episodio VIII.



Carrie Fisher

Carrie Fisher, que padecía bipolaridad, reconoció que Gary le servía como terapia. “Es como mi corazón. Siente devoción hacia mí y me calma. Sufre ansiedad cuando se separa de mí”, dijo la fallecida actriz durante una entrevista.

Desde la pérdida de Carrie, su asistente, Corby McCoin, adoptó a Gary, y quién sabe si este perrito acabará por tener su propia carrera galáctica...

Un abrazo de Jordi Cruz, y buena semana.