El equipo médico del hospital infantil Rady de San Diego, en Estados Unidos, ha instalado vehículos con control remoto para que sus pacientes puedan desplazarse hasta el quirófano.

Esta propuesta trata de paliar los nervios y malestar que sienten los niños antes de pasar a la sala de operaciones y ser intervenidos.
De este modo, se intenta que los más pequeños pierdan el miedo al quirófano y conviertan la experiencia en un juego, además de sentirse como adultos a bordo de sus propios coches.

¡Bravo por este personal médico, por esforzarse para que los niños estén más cómodos y felices!

Un abrazo de Jordi Cruz.